El Gobierno nacional, la Mesa de Enlace y distintos organismos técnicos activaron un esquema de prevención ante un posible escenario de El Niño durante la campaña agrícola 2026/27, con especial atención sobre la Cuenca del Plata y las regiones productivas que podrían enfrentar excesos de lluvias, inundaciones y crecidas. La estrategia reúne a la Secretaría de Agricultura, la Agencia Federal de Emergencias (AFE), el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el INTA, el SENASA y organismos provinciales y municipales, con el objetivo de anticipar riesgos y mejorar la capacidad de respuesta.
El economista jefe de la Sociedad Rural Argentina, Ezequiel de Freijo, participó del encuentro en el que se presentó la actualización del esquema de prevención y coordinación. La iniciativa busca que los productores cuenten con información anticipada para tomar decisiones frente a eventuales contingencias climáticas.
El Plan de Coordinación Federal ENOS 2026/2027 ya fue aprobado y establece mecanismos de articulación entre Nación, provincias y municipios para fortalecer las tareas de prevención y respuesta frente a inundaciones y crecidas vinculadas con el fenómeno.
Qué zonas estarán bajo seguimiento por El Niño
El dispositivo contempla inicialmente a Buenos Aires, Ciudad de Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe, Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones, jurisdicciones que forman parte del área de influencia de la Cuenca del Plata. La cobertura podrá ampliarse de acuerdo con la evolución del fenómeno y los escenarios climáticos.
La coordinación federal busca evitar que las respuestas se activen únicamente cuando ocurran los eventos. Para eso, los organismos comenzaron a analizar de manera conjunta las previsiones meteorológicas e hídricas, los posibles niveles de afectación y las capacidades disponibles en cada territorio.
El escenario previsto requiere especial atención durante la primavera y el verano 2026/27, cuando podrían registrarse precipitaciones superiores a los valores normales en sectores de la Cuenca del Plata. La planificación oficial contempla precisamente anticipar posibles inundaciones y crecidas y coordinar recursos antes de que una emergencia supere las capacidades locales.
El SMN, el INTA y la Dirección Nacional de Riesgo y Emergencia Agropecuaria aportaron información sobre el panorama climático, mientras que el SENASA presentó medidas preventivas ante eventuales situaciones de impacto extremo.
Información para productores y coordinación federal
Uno de los puntos centrales del encuentro fue la necesidad de acercar la información disponible a los productores para que puedan anticiparse a los posibles efectos del fenómeno.
La estrategia contempla recomendaciones técnicas, seguimiento de las reservas hídricas, monitoreo climático y herramientas destinadas a evaluar el impacto que las condiciones de exceso de agua podrían generar sobre los cultivos y las distintas actividades agropecuarias.
Además, el Gobierno solicitó a las entidades que integran la Mesa de Enlace que acompañen la estrategia preventiva y colaboren en la difusión de las herramientas disponibles entre los productores.
La coordinación también busca optimizar los recursos, reducir los tiempos de respuesta y ordenar la actuación conjunta entre organismos nacionales, provincias y municipios frente a eventuales emergencias.




