La Libertad Avanza continúa ampliando su fuerza parlamentaria tras las elecciones generales de octubre. Este miércoles, tres diputados radicales “peluca” —Mariano Campero (Tucumán), Luis Picat (Córdoba) y Federico Tournier (Corrientes)— confirmaron su pase al bloque libertario, que desde el 10 de diciembre contará con 91 bancas, consolidándose como el espacio de mayor crecimiento en la Cámara Baja.
Los legisladores, miembros del subbloque radical Liga del Interior, ya venían alineándose con el oficialismo desde 2024, cuando acompañaron vetos clave del presidente Javier Milei, como los vinculados al aumento jubilatorio y al financiamiento universitario. Esa cercanía les valió el apodo de radicales “con peluca”, expresión que desde entonces los identifica políticamente.
Un bloque que crece y apunta a la primera minoría
Con la llegada de Campero, Picat y Tournier, el bloque libertario alcanza por ahora las 91 bancas, un número que entusiasma al oficialismo ante la posibilidad de disputar la primera minoría con el peronismo, que iniciará el nuevo período legislativo con 96 diputados.
La Libertad Avanza viene incorporando adhesiones desde diferentes sectores. Primero, sumó a siete diputados del PRO alineados con Patricia Bullrich. Luego, a la cordobesa Belén Avico, también del espacio amarillo. El ingreso de los radicales “peluca” profundiza esta tendencia y reconfigura el mapa político del Congreso.
El cordobés Gabriel Bornoroni, uno de los referentes del bloque, celebró las incorporaciones:
“Junto a Martín Menem seguimos sumando leones para aprobar las leyes que Milei necesita. A partir de diciembre seremos el Congreso más reformista de la historia”, escribió en redes sociales.
La estrategia libertaria: fracturar al peronismo y sumar aliados provinciales
En la Casa Rosada no ocultan su interés por seguir ampliando el bloque y profundizar la fractura dentro de Fuerza Patria, el nuevo nombre del espacio peronista en Diputados. El oficialismo apunta directamente a los gobernadores Raúl Jalil (Catamarca) y Gerardo Zamora (Santiago del Estero), con la expectativa de atraer a sus legisladores hacia la oposición “dialoguista”.
Un eventual quiebre tendría fuerte impacto: los diputados catamarqueños son 4, y los santiagueños 7. Su salida sería un golpe directo al peronismo, que podría perder la primera minoría y ver reducida su influencia en la conformación de las comisiones legislativas.
La dinámica no es nueva. En las últimas semanas, el peronista Jorge Noguera anunció que no integrará Fuerza Patria y que se sumará al bloque Independencia, lo que refuerza la presión interna sobre el espacio.





