El Ministro de desregulación y transformación del Estado, explicó el Decreto 462/25 en el cual se determina la reforma del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), y el Instituto de Tecnología Agropecuaria (INTA), y cargó contra las estructuras organizativas y la cantidad de gente.
Sobre el INTI, afirmó que es “un organismo cuya estructura sobredimensionada y vocación por imponer controles, terminaron obstaculizando, en vez de facilitar, el desarrollo productivo nacional”.
Sturzenegger, afirma que “en los hechos fue utilizado por la burocracia para hacer todo lo contrario: generar trabas, regulaciones técnicas innecesarias y procesos engorrosos que perjudicaban a las empresas. La pretensión de ser un instrumento de promoción industrial devino en un obstáculo que añadía costos al sector productivo”.
Y añadió: “Hoy el INTI cuenta con 2.356 empleados y más de 250 reparticiones (intentamos transferirlas a la UIA pero declinaron la invitación). Su estructura es tal que tiene áreas que llegan a supervisar hasta siete unidades funcionales inferiores. El 20% de sus departamentos son puramente administrativos, y su área de administración concentra el 30% del personal. La transformación del INTI en una unidad organizativa dependiente de la Secretaría de Industria y Comercio implica la eliminación de sus estructuras administrativas sobredimensionadas, conservando exclusivamente al personal técnico necesario para cumplir con sus funciones esenciales”.
Con respecto al INTA, el ministro utilizó los mismos argumentos y dijo: “La medida pone fin a una estructura sobredimensionada y opaca. En abril de 2025, el INTA contaba con 6.059 empleados (el doble que hace unos pocos años), 2.403 vehículos (uno cada 2,5 agentes), 1.611 celulares, 932 cargos jerárquicos (¡más que cualquier ministerio nacional!), y 450 sedes entre Centros Regionales, Centros e Institutos de Investigación, Estaciones Experimentales, Unidades de Extensión y Centros de Experimentación. Su presupuesto de gastos anuales es de $224.000 millones, mientras que los recursos asignados al organismo son de $411.000 millones, provenientes de una contribución sobre las importaciones y una parte de la recaudación de la tasa estadística. ¿El dato que expone el absurdo? Que los $411.000 millones asignados en recursos al INTA equivalen al 47,5% de lo recaudado por retenciones al maíz”.
A partir de ahora, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, pasará a ser un organismo desconcentrado en el ámbito de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca. A su vez, el decreto, dice que se reemplaza su conducción colegiada por un Presidente designado por el Poder Ejecutivo que será asistido por un Consejo Técnico ad honorem que preservará la representación de los productores y definirá los lineamientos científicos-técnicos del organismo.





