El presidente del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), Daniel Afione, presentó su renuncia y dejará el cargo a partir del 1° de septiembre. La salida llega en un contexto de fuerte tensión interna, tras el fracaso del Gobierno en avanzar con el decreto que buscaba reestructurar el organismo y dejarlo bajo la órbita del Ministerio de Economía, lo que desató un abierto enfrentamiento con los trabajadores.
Afione había quedado en la mira desde hacía meses. Durante su gestión se produjeron más de 700 despidos y el instituto fue acusado de atravesar un vaciamiento sin precedentes. A esto se sumó la denuncia por conflicto de intereses: al mismo tiempo que presidía el INTI, Afione ocupaba un cargo directivo en una consultora privada que presta servicios similares, lo que terminó de desgastar su posición.
La multisectorial del organismo celebró la renuncia y aseguró que el funcionario fue “intimado a abandonar” su puesto tras el revés político que sufrió el decreto en el Congreso. Los trabajadores reclaman ahora que la nueva gestión atienda los problemas estructurales del instituto, entre ellos los bajos salarios, la precarización de monotributistas y la interrupción de becas y programas de investigación.
En su lugar asumirá Miguel Romero, abogado y exfuncionario vinculado a Defensa del Consumidor, quien tendrá la difícil tarea de recomponer el rol estratégico del INTI en la industria nacional y apagar un incendio que amenaza con extenderse al resto del área productiva.
Con esta salida, el Gobierno suma otra baja sensible en su gabinete y se profundiza la crisis en un organismo clave para la tecnología y la industria argentina.





