El oficialismo pisa el acelerador en el Congreso y no quiere dejar ningún detalle librado al azar. Tras la media sanción en el Senado, La Libertad Avanza oficializó la convocatoria a un plenario de comisiones en la Cámara de Diputados para el próximo miércoles a las 14, con el objetivo de dictaminar la reforma laboral y dejarla lista para su tratamiento en el recinto al día siguiente.
La reunión será conjunta entre las comisiones de Legislación del Trabajo —que preside el correntino oficialista Lisandro Almirón— y Presupuesto y Hacienda, encabezada por Bertie Benegas Lynch. La orden política es clara: avanzar sin demoras y cerrar las sesiones extraordinarias de febrero con la ley aprobada.
Un cronograma contrarreloj
El movimiento no es casual ni habitual. En una semana corta, atravesada por el fin de semana largo y con complicaciones logísticas por los vuelos, el oficialismo decidió retomar la actividad parlamentaria en el primer día hábil y forzar los tiempos para evitar sorpresas.
La vicepresidenta Victoria Villarruel giró formalmente el proyecto a Diputados este viernes, y el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, en línea directa con la Casa Rosada, dio la instrucción de avanzar de inmediato.
El objetivo político es llegar al 1° de marzo —cuando Javier Milei inaugure el período ordinario de sesiones— con la reforma laboral ya convertida en ley. En el mismo paquete, el Gobierno busca avanzar con el régimen penal juvenil y el acuerdo Mercosur-Unión Europea.
Si Diputados introdujera cambios y el tratamiento se postergara, el Senado podría quedarse sin margen para revisarlos antes del cierre de las extraordinarias y la Asamblea Legislativa. Ese escenario es el que el oficialismo quiere evitar a toda costa.
La oposición especula y el Gobierno redobla la apuesta
En la oposición se especulaba con que la sesión recién se celebrara el miércoles 25 de febrero, una jugada que habría tensado el calendario y complicado la estrategia del Ejecutivo. Incluso ya se analizaban posibles modificaciones para obligar a una nueva revisión en la Cámara alta.
Sin embargo, el oficialismo decidió adelantarse. La intención de Martín Menem y del jefe del bloque libertario, Gabriel Bornoroni, es dictaminar el miércoles 18 e ir rápidamente al recinto.
El Gobierno entiende que la media sanción obtenida en el Senado —tras más de treinta cambios negociados con aliados— le otorga una base sólida para avanzar sin sobresaltos. Ahora, la clave estará en sostener esa mayoría en Diputados y evitar que el proyecto sufra modificaciones que alteren el delicado equilibrio alcanzado.





