El ingreso de Lorena Villaverde al Senado quedó en vilo: la comisión encargada de revisar los diplomas de los legisladores electos decidió rechazar su pliego y devolverlo a comisión, postergando su jura prevista para este viernes. La decisión fue adoptada tras denuncias sobre sus supuestos vínculos judiciales, incluso con causas de narcotráfico.
La Comisión de Asuntos Constitucionales emitió un dictamen de mayoría contra su incorporación —con 12 de los 19 votos— sosteniendo que existen “inhabilidades morales, éticas y constitucionales” para que asuma una banca. Aun así, la definición final depende del pleno del Senado, ya que ese dictamen no es vinculante.
La impugnación fue presentada por representantes del peronismo de Río Negro, quienes adujeron antecedentes penales y cuestionaron su idoneidad para ocupar un cargo público. A ese reclamo se sumó una presentación ciudadana con motivos similares.
Por su parte, su espacio político —La Libertad Avanza (LLA)— y simpatizantes defienden su derecho al cargo, señalan que no existe una condena firme contra Villaverde en Argentina y califican la impugnación como una maniobra política. A la vez, preparan estrategias para intentar revertir la decisión en la comisión y conseguir los votos necesarios en el recinto.
Así, de los 24 senadores electos en octubre pasado, 23 jurarán este viernes. Villaverde —hasta nuevo dictamen— quedará al margen.





