La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, lanzó duras acusaciones contra el kirchnerismo al denunciar la existencia de una operación de espionaje ilegal vinculada a la difusión de audios en los que se escucha la voz de Karina Milei. Según afirmó en un video publicado en sus redes sociales, se trata de “una de las operaciones más peligrosas de la historia democrática argentina”. Además, confirmó que las grabaciones se hicieron en “la Casa de gobierno y en la Cámara de diputados”.
Bullrich aseguró que tanto la Casa Rosada como la Presidencia de la Cámara de Diputados “habrían sido infiltradas con grabaciones clandestinas”, que fueron guardadas en silencio por más de un año y difundidas ahora “como un misil político en plena campaña electoral”. Para la funcionaria, “esto no es una mera filtración, es un ataque directo a la democracia argentina, planificado y concertado en todas sus etapas: grabación, espera y ejecución en tiempo electoral”.
La ministra recordó el caso de Santiago Maldonado, en 2017, como antecedente de lo que describió como “una de las operaciones más siniestras” contra un gobierno democrático. “Inventaron un muerto, inventaron audios, inventaron testigos, inventaron una historia entera para destruir al gobierno. Y los mismos que hicieron aquello hoy repiten el mismo libreto”, señaló.
En esa línea, sostuvo que “cuando el kirchnerismo y sus cómplices se quedan sin ideas y la violencia no les alcanza, recurren a lo mismo de siempre: inventar caos, sembrar sospecha, miedo e incertidumbre, operando desde las cloacas de la inteligencia ilegal, incluso con vínculos extranjeros”, añadió la ministra
Bullrich calificó la situación como “un ataque frontal a la República”, advirtiendo que “dos poderes del Estado habrían sido violados al mismo tiempo, una gravedad inédita en democracia”. Además, acusó a quienes difunden los audios de no informar sino de “operar con desinformación”, ya que “saben que la fuente es clandestina, que los audios están manipulados y que el momento electoral no es casual. Esto es real malicia”. denunció.
Finalmente, la ministra cerró con un mensaje enfático: “Este gobierno no se va a arrodillar frente a las mafias ni frente a lo peor de la política. Tenemos un principio innegociable: el que las hace, las paga. Nadie está por encima de la ley”.







