El presidente argentino Javier Milei y el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, protagonizaron este jueves 5 de noviembre de 2026 su primer encuentro cara a cara durante la XXX Cumbre Iberoamericana, que se desarrolla en Madrid. El saludo, breve y estrictamente protocolar, se produjo dos semanas después de que el mandatario argentino calificara al líder socialista como un “impresentable dictador”, en medio de una escalada de tensión diplomática entre ambos países.
El contacto estuvo lejos de cualquier gesto de acercamiento. Ambos dirigentes se estrecharon la mano durante la recepción oficial en la Galería de las Colecciones Reales, junto al rey Felipe VI y el secretario general iberoamericano, Andrés Allamand. La escena confirmó que las diferencias políticas siguen marcando la relación entre Buenos Aires y Madrid.
Milei había llegado a España el miércoles, pero decidió no participar de la inauguración de la cumbre en el Teatro Real ni de la cena ofrecida por los Reyes en el Palacio Real. En cambio, mantuvo un encuentro con Santiago Abascal, líder del partido español Vox.
Milei volvió a cuestionar al socialismo en su discurso
Durante el plenario, el presidente argentino aprovechó su intervención para defender las ideas liberales y lanzar nuevas críticas al socialismo. En ese marco, estableció una comparación entre esa corriente política y el fascismo.
“Comparten el odio por el libre mercado, adoran la intervención del Estado, nacionalizan empresas, regulan la economía, controlan los medios de comunicación y se dedican a esparcir propaganda y adoctrinamiento”, afirmó.
También sostuvo que las ideas que cuestiona siguen presentes en Europa bajo agendas que se definen como progresistas. “La máxima fascista: todo en el Estado, nada fuera del Estado, nada contra el Estado, describe a los estados socialistas”, expresó.
Además, Milei agradeció el respaldo de los países participantes al reclamo argentino de soberanía sobre las Islas Malvinas y reivindicó el rumbo de su administración como ejemplo de avance liberal.
Sánchez pidió diálogo frente a las diferencias
En su intervención, el jefe del Gobierno español defendió la cooperación internacional y llamó a evitar que las diferencias ideológicas profundicen las divisiones entre los países.
“Diálogo frente a imposición, cooperación frente a división y paz frente a violencia”, planteó Sánchez ante los representantes de las 22 delegaciones participantes.
Dos semanas antes, Milei había lanzado sus críticas contra el mandatario español, mientras que Sánchez respondió con un mensaje político en la sede del PSOE, donde una pancarta le daba la bienvenida reivindicando el orgullo de ser de izquierda.





