El Gobierno nacional resolvió retirar del proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada el capítulo que modificaba la Ley de Tierras, luego de que gobernadores, bloques aliados y sectores de la oposición advirtieran que no acompañarían la iniciativa. La decisión fue tomada en una reunión encabezada por la senadora Patricia Bullrich, horas antes de la reanudación de la sesión en el Senado, con el objetivo de preservar los votos necesarios para aprobar el resto del paquete legislativo impulsado por el presidente Javier Milei y el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger.
El oficialismo resignó el capítulo más polémico para conservar los apoyos
La marcha atrás llegó después de varias semanas de negociaciones y más de quince modificaciones al texto original. La propuesta inicial buscaba eliminar prácticamente todas las restricciones para la compra de tierras rurales por parte de extranjeros, aunque luego había sido reformulada para elevar del 15% al 25% el límite permitido por provincia.
Sin embargo, esa concesión tampoco alcanzó para reunir los votos.
Durante una reunión de urgencia entre senadores de La Libertad Avanza, la UCR, el PRO, Provincias Unidas y bloques provinciales, se acordó retirar por completo el Capítulo III del proyecto.
Desde el espacio oficialista explicaron que la decisión fue adoptada “por unanimidad”, aunque aclararon que “la postergación no implica su eliminación definitiva del proyecto”.
Con esta decisión, Bullrich logró recomponer parte del respaldo de los bloques dialoguistas. Entre ellos volvieron a alinearse la mayoría de los senadores radicales encabezados por Eduardo “Peteco” Vischi, buena parte del PRO y representantes de fuerzas provinciales que habían condicionado su voto al retiro de la reforma sobre tierras rurales.
No obstante, el oficialismo aún enfrenta algunas resistencias. El bloque Convicción Federal mantiene su rechazo al proyecto por considerar que también flexibiliza normas vinculadas a desalojos y modifica la Ley de Manejo del Fuego, eliminando la restricción de 60 años para el uso productivo de superficies afectadas por incendios.
Gobernadores, presión social y una sesión atravesada por nuevas polémicas
La modificación del proyecto llegó después de una fuerte presión política de gobernadores de distintos espacios, quienes rechazaron públicamente cualquier avance sobre la extranjerización de tierras.
El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, fue uno de los primeros en fijar posición al afirmar: “No estamos de acuerdo con la extranjerización de la tierra y no vamos a acompañar iniciativas que avancen en ese sentido en el ámbito nacional”.
Desde Salta, Gustavo Sáenz también instruyó a sus representantes para rechazar el capítulo, mientras que Raúl Jalil, Osvaldo Jaldo y Hugo Passalacqua expresaron posiciones similares.
Incluso dirigentes radicales cuestionaron la iniciativa. El presidente del Comité Nacional de la UCR, Leonel Chiarella, instó a los legisladores de su partido a votar en contra de la reforma.
La presión no solo llegó desde la política. Organizaciones sociales, ambientales, sindicales y referentes de la cultura convocaron movilizaciones frente al Congreso, mientras que artistas como Tini Stoessel y Emilia Mernes manifestaron públicamente su rechazo a la iniciativa, amplificando el debate en redes sociales. Lo mismo hizo el defensor de la Selección Nacional, Lisandro Martínez.
Dentro del propio oficialismo reconocieron que la estrategia comunicacional no alcanzó para explicar el alcance del proyecto.
Un dirigente libertario admitió que “se perdió la batalla comunicacional”, mientras que un senador aliado señaló que el Gobierno reaccionó demasiado tarde frente a una discusión que ya había instalado la idea de una supuesta “venta de la Argentina”.
Con el retiro del capítulo sobre la Ley de Tierras, el oficialismo confía en reunir alrededor de 40 votos para aprobar el resto de la ley de inviolabilidad de la propiedad privada cuando el Senado reanude este jueves, desde las 14, la sesión que había pasado a cuarto intermedio hace tres semanas.
La jornada legislativa, además, estará marcada por el debate sobre la participación remota de los senadores Anabel Fernández Sagasti, quien atraviesa un embarazo de riesgo, y Flavio Fama, que se recupera de una intervención quirúrgica. Mientras el oficialismo sostiene que la autorización requiere una mayoría especial de dos tercios, el interbloque peronista considera que alcanza con la mayoría simple al tratarse de una cuestión vinculada al funcionamiento interno de la Cámara.
Con el presidente Javier Milei ya en Ecuador, donde inició una gira oficial por América Latina, la conducción de la sesión quedará en manos del presidente provisional del Senado, ya que la vicepresidenta Victoria Villarruel ejercerá interinamente la Presidencia de la Nación durante la ausencia del mandatario.




