La Cámara de Diputados aprobó este miércoles la denominada Ley Hojarasca, uno de los proyectos impulsados por el Gobierno nacional dentro de su agenda de desregulación estatal. La iniciativa promovida por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, obtuvo 138 votos afirmativos, 96 negativos y 9 abstenciones, logrando así media sanción y avanzando hacia el Senado para su tratamiento definitivo.
Qué propone la Ley Hojarasca y cómo fue la votación
La iniciativa propone eliminar un paquete de 60 normas de distinta naturaleza que, según el oficialismo, perdieron vigencia práctica o generan superposición burocrática dentro del funcionamiento estatal.
Desde el Gobierno sostienen que el proyecto forma parte del plan de modernización y desregulación impulsado por Federico Sturzenegger y apunta a reducir estructuras administrativas consideradas innecesarias.
La propuesta consiguió apoyo de distintos bloques dialoguistas y aliados, permitiendo alcanzar una mayoría holgada en el recinto.
Entre quienes optaron por abstenerse aparecieron el diputado Martín Lousteau y Maximiliano Ferraro.
Ambos argumentaron que acompañan iniciativas vinculadas a la reducción de impuestos o simplificación administrativa, aunque expresaron reparos sobre el alcance general del proyecto.
Fuerte rechazo opositor y polémica en el recinto
El principal rechazo provino de sectores de Unión por la Patria y especialmente del Frente de Izquierda, cuyos legisladores cuestionaron el contenido de la iniciativa y el criterio utilizado para eliminar normas.
Una de las voces más críticas fue la dirigente del Frente de Izquierda Myriam Bregman, quien dejó una de las frases más resonantes de la jornada parlamentaria.
La ex diputada calificó como “termos” a quienes acompañaron la iniciativa, en una expresión que rápidamente generó repercusión política y en redes sociales.
Mientras tanto, el oficialismo celebró el resultado como otro paso dentro de su programa de reformas y ahora buscará trasladar la discusión al Senado, donde el proyecto enfrentará un escenario político distinto y negociaciones más complejas.





