El ministro de Justicia de la Nación, Mariano Cúneo Libarona, generó gran incertidumbre respecto a su continuidad en el cargo al responder de manera evasiva sobre su futuro: “Ya veremos, ya veremos, ya veremos cómo estoy repensando la decisión”, afirmó al ser consultado.
A pesar de la confusión, el funcionario desmintió categóricamente cualquier conflicto interno y enfatizó su lealtad al Gobierno y al proyecto libertario, asegurando que su destino personal no afectará sus objetivos. “Trabajar para este gobierno, trabajar para Javier Milei es un orgullo. Del lugar que sea siempre voy a estar porque comparto sus ideas, tengo una enorme admiración hacia él y hacia el equipo en general”, aseguró.
Cúneo Libarona atribuyó la ola de especulaciones sobre su continuidad a la “información confusa y contradictoria” que circula en los medios. “A veces leo los diarios y digo ‘¿Qué país?’. Me ponen cosas que no conozco, me ponen circunstancias que hice que no hice, lugares que dicen que estuve y nunca estuve”, explicó. El ministro destacó que “no hay que guiarse más que por los hechos consumados”.
Asimismo, desmintió cualquier tipo de tensión o competencia con otros funcionarios como Sebastián Amerio o Santiago Caputo. “Sebastián es amigo mío, hace más de 10 años es ayudante mío en la facultad. Esa competencia que tratan de instalar no es cierta. Somos uno, y lo mismo con Santiago: somos un equipo todos”, subrayó.
El funcionario concluyó reafirmando que, independientemente de su continuidad, su foco seguirá siendo la mejora del sistema judicial: “Yo lo que voy a hacer es mañana trabajar para tratar de dejar el mejor país en materia de justicia posible para siempre. A esos fueron mis dos años de trabajo y va a seguir siendo siempre”.





