El gobierno volvió a defender su postura con respecto a designar por decreto presidencial a los jueces Ariel Lijo y Manuel García-Mansilla como magistrados de la Corte Suprema.
“Entendemos que era el momento de designarlos en comisión. El resto del proceso que tenga que seguir en la Cámara de Senadores, es un tema de ellos, no entendiendo bien las razones que haya ocurrido lo que ocurrió”, dijo Manuel Adorni, vocero presidencial, en su conferencia de prensa habitual en Casa Rosada.
Y ahondó: “No estamos hablando de cuestiones partidarias, sino técnicas y de idoneidad, las cuales están cumplidas por ambos. Es la decisión del Presidente de avanzar y en este caso es que la Corte Suprema tenga a todos sus miembros después de casi un año sin que esto avance”.
Los argumentos de Adorni son los mismos que adelantó anoche el gobierno en un comunicado de la Oficina del Presidente.
En el Senado, hasta ahora, no tienen garantizados los votos para que ambos jueces puedan convertirse en magistrados. En distintas bancadas, tanto del Pro como del radicalismo y el peronismo se pone en duda tal idoneidad, así como se señala que es potestad de esa Cámara hacer las designaciones.
En ese sentido varios senadores advierten que un mero decreto presidencial no puede saltarse todo el procedimiento.







