La tensión entre Estados Unidos y Brasil, que se había agudizado estos días, escaló con fuerza este miércoles cuando el presidente Donald Trump anunció que aplicará un aumento de 50% a los aranceles de productos provenientes de la potencia sudamericana con el argumento de que hay una “caza de brujas” contra su amigo, el ex presidente brasileño Jair Bolsonaro.
La medida de Trump entraría en vigor el 1 de agosto.
En una carta dirigida al presidente Da Silva, y que publicó en la red social Truth Social, Trump mezcló razones políticas y económicas por la decisión de aumentar los aranceles mucho más allá del promedio que aplica al resto de los países latinoamericanos, un 10%. “Conocí y traté con el ex presidente Jair Bolsonaro, y lo respetaba mucho, al igual que la mayoría de los otros líderes de países. La forma en que Brasil ha tratado al ex presidente Bolsonaro, un líder muy respetado en todo el mundo durante su mandato, incluso por parte de Estados Unidos, es una vergüenza internacional. Este juicio no debería llevarse a cabo. ¡Es una caza de brujas que debería terminar”.
El presidente de Brasil, Lula Da Silva, advirtió que su país responderá con reciprocidad.
“Brasil es un país soberano con instituciones independientes que no se deja tutelar por nadie”, afirmó Lula





