El Grupo de Puebla expresó su “profunda preocupación” ante la creciente escalada militar en Medio Oriente y “condena enérgicamente los recientes ataques contra instalaciones nucleares en Irán, llevados a cabo por Israel y Estados Unidos”.
El comunicado agrega que “el Grupo de Puebla rechaza toda forma de proliferación y alerta sobre los peligros de intensificar el conflicto en una región ya marcada por la inestabilidad y la violencia. Asimismo, condenamos los ataques indiscriminados en zonas densamente pobladas, que vienen dejando un alarmante saldo de víctimas civiles y destruyendo infraestructura esencial, como hospitales y servicios básicos, en abierta contravención del derecho internacional humanitario“.
Finalmente dice que “sólo una solución política y diplomática podrá poner fin a este ciclo de violencia y abrir paso a una paz justa y duradera. La comunidad internacional no puede permanecer indiferente ante una situación que amenaza con desestabilizar aún más la región y erosionar el frágil equilibrio del régimen global de no proliferación nuclear”.





