En la madrugada de este sábado, intensos ataques rusos sacudieron las ciudades ucranianas de Járkiv y Jersón, provocando la muerte de cinco personas y dejando varios heridos. Los bombardeos siguieron a amenazas de represalias de Moscú, tras la destrucción parcial de su flota aérea por parte de Kiev. Además, el intercambio de prisioneros y cuerpos previsto para el fin de semana fue suspendido: Rusia culpa a Ucrania, pero Kiev niega haberlo pospuesto.
En Járkiv, tres personas murieron y varias resultaron heridas, según informó el alcalde Ihor Terekhov, quien describió el episodio como “el ataque más potente desde el inicio de la guerra” en febrero de 2022.
Se escucharon “al menos cuarenta explosiones” en pocos minutos, producto del uso simultáneo de misiles, drones Shahed y bombas aéreas guiadas.
Uno de los ataques alcanzó una vivienda en el distrito de Kyivsky, donde murieron dos personas. En total, doce personas resultaron heridas, entre ellas dos menores de edad, de acuerdo con el jefe de la administración militar regional, Oleh Synehoubov. No está claro en qué distrito ocurrió la tercera muerte.
Járkiv, una ciudad de mayoría rusohablante con más de 1,4 millones de habitantes antes de la guerra, se encuentra a menos de 50 kilómetros de la frontera con Rusia. Desde el inicio del conflicto, ha sido blanco frecuente de ataques nocturnos. Solo el jueves, otros 18 civiles —incluidos cuatro niños— resultaron heridos por bombardeos rusos allí.
En Jersón, en el sur del país, otras dos personas murieron tras un ataque, según Oleksandr Prokudin, jefe de la administración militar regional.
De acuerdo con el ejército ucraniano, Rusia lanzó durante la noche un total de 206 drones Shahed y nueve misiles. Moscú afirmó que sus objetivos eran “empresas del complejo militar-industrial ucraniano, talleres de ensamblaje de drones, centros de reparación y depósitos de municiones”.
El canje de prisioneros, aplazado sin fecha
Durante la segunda ronda de negociaciones celebrada en Estambul, se lograron acuerdos para el intercambio de prisioneros de guerra menores de 25 años, heridos y enfermos, así como para la entrega de 6.000 cuerpos. En ese encuentro, ambas partes también compartieron memorandos sobre posibles caminos hacia un alto el fuego y una paz sostenible.
Sin embargo, Moscú acusó a Ucrania de haber aplazado sin previo aviso el intercambio de prisioneros y cuerpos de soldados muertos, previsto para este fin de semana tras un acuerdo alcanzado en las negociaciones de Estambul.
Fuentes AFP, REUTERS





