El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó este jueves su renuncia al cargo, acorralado por la crisis financiera de Ueno Bank, el quiebre de su respaldo político y el avance del juicio político en la Cámara de Diputados. La decisión, comunicada desde la residencia presidencial de Mburuvicha Róga, llegó después de que legisladores de su propio partido anunciaran que apoyarían su destitución y cuando el Congreso se preparaba para tratar la acusación constitucional.
En un mensaje dirigido a la ciudadanía, Peña justificó su decisión en la necesidad de preservar la estabilidad institucional y evitar que la crisis profundizara la tensión política y social.
«He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la Presidencia de la República», anunció el mandatario, quien asumió el 15 de agosto de 2023 y tenía mandato hasta 2028.
El presidente sostuvo que ningún cargo puede estar por encima de los intereses del país y aseguró que su prioridad era garantizar la tranquilidad de los paraguayos afectados por la situación bancaria.
«Quiero pedir disculpas al pueblo si en algún momento he fallado. Nunca fue mi intención defraudar la confianza que depositaron en mí», expresó, sin asumir de manera directa responsabilidades por el escándalo financiero.
Ueno Bank, el detonante de una crisis política sin precedentes
La renuncia se produjo tres días después de que el Banco Central del Paraguay dispusiera la resolución de Ueno Bank, luego de detectar que su índice de solvencia había caído por debajo del 50% del mínimo exigido.
La medida dejó fuera de servicio aplicaciones y tarjetas y afectó a cerca de tres millones de clientes. Además, la Fiscalía ordenó la detención de ocho directivos de la entidad, mientras avanzan las investigaciones sobre posibles irregularidades.
El caso golpeó directamente a Peña por su anterior vinculación accionaria con Ueno Holding, de la que fue accionista hasta 2025. La oposición convirtió ese vínculo en uno de los argumentos centrales del pedido de juicio político, al señalar un posible conflicto de intereses.
Cartes le soltó la mano y el Congreso avanzó contra Peña
El aislamiento del presidente se profundizó cuando Horacio Cartes, líder del Partido Colorado y su principal referente político, anunció que respaldaría el juicio político. Poco después, la bancada oficialista A, integrada por 36 diputados, confirmó que también votaría a favor de la acusación.
De esta manera, el mandatario perdió el respaldo de su propio espacio y quedó sin garantías parlamentarias. La renuncia buscó anticiparse a una destitución que parecía inevitable.
Sin embargo, la salida de Peña no detuvo el proceso: la Cámara de Diputados avanzó con la aprobación del juicio político pese a la presentación de su renuncia.
En su mensaje final, el ahora renunciante mandatario puso el foco en los ahorristas y reclamó que se garantice la devolución de los depósitos. «Mi mayor deseo es que se garantice la devolución de esos recursos, que el Fondo de Garantía de Depósitos cumpla su finalidad y que se protejan los fondos públicos», afirmó.




