La Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme la condena a ocho años de prisión para Aníbal Lotocki por estafa y lesiones graves contra cuatro mujeres, entre ellas la modelo Silvina Luna, en una causa por intervenciones estéticas que provocaron daños en la salud de las pacientes. La decisión fue firmada por los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, quienes declararon inadmisible el recurso presentado por la defensa del médico.
El expediente comprende las lesiones sufridas por Silvina Luna, Pamela Sosa, Stefanía Xipolitakis y Gabriela Trenchi. Según quedó acreditado en el proceso, Lotocki les aplicó productos de relleno que contenían microesferas de polimetilmetacrilato (PMMA) en zonas y cantidades no aconsejadas, lo que provocó lesiones y granulomas.
Por qué condenaron a Lotocki
Las intervenciones se realizaron en distintos años: a Pamela Sosa, en 2008; a Silvina Luna, en 2011; y a Stefanía Xipolitakis, en 2014. En el caso de Gabriela Trenchi, la paciente había acordado un procedimiento con extracción de grasa y colocación de hilos tensores, pero recibió un producto de relleno con PMMA.
El tribunal que juzgó inicialmente al médico consideró que había ocultado información que debía brindar a sus pacientes. En febrero de 2022, Lotocki recibió una condena de cuatro años de prisión. Sin embargo, tras las apelaciones de la fiscalía y las querellas, la Cámara de Casación elevó la pena a ocho años de prisión por lesiones graves y estafa y amplió a diez años la inhabilitación para ejercer la medicina.
En abril de 2025, otra sala de Casación confirmó la condena. La defensa acudió entonces a la Corte Suprema, que rechazó el planteo y dejó firme la sentencia. Se trata de la cuarta intervención del máximo tribunal en el expediente.
Lotocki también enfrenta un juicio por homicidio
Mientras queda firme la condena por las lesiones a las cuatro mujeres, el médico es juzgado por la muerte de Christian Zárate, de 50 años, ocurrida en 2021 después de una intervención quirúrgica.
Según la investigación, Zárate se sometió a una dermolipectomía y una liposucción en un centro médico de la Ciudad de Buenos Aires. Tras la operación, una enfermera advirtió una anomalía en el drenaje y se dispuso que el paciente regresara al quirófano. Al día siguiente, sufrió una descompensación y, pese a la asistencia médica, murió tras un paro cardíaco.
Ese expediente tramita ante el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 17 y deberá determinar las responsabilidades penales correspondientes. La condena que ahora quedó firme corresponde a la causa por las lesiones graves y la estafa, y es independiente del proceso por la muerte de Zárate.





