La quinta Marcha Federal Universitaria terminó este jueves con incidentes, detenidos y destrozos en las inmediaciones del Congreso de la Nación, donde estudiantes, docentes, trabajadores y organizaciones reclamaron por el financiamiento de las universidades públicas. Tras los enfrentamientos registrados durante la tarde, el Gobierno nacional presentó una denuncia penal contra los manifestantes señalados como responsables, mientras que la Ciudad estimó en $90 millones los daños ocasionados en el espacio público.
La movilización había comenzado de manera pacífica, pero alrededor de las 15.40 se produjeron las primeras corridas sobre la avenida Entre Ríos. Un grupo de personas encapuchadas rompió un banco de cemento y utilizó los fragmentos como proyectiles contra las fuerzas de seguridad apostadas detrás de las vallas.
La respuesta incluyó gases lacrimógenos y carros hidrantes, mientras los disturbios se extendieron hacia distintos sectores de la avenida Rivadavia.
Detenidos, heridos y daños en el espacio público
Según el reporte oficial, cuatro efectivos de Gendarmería, dos policías federales y dos integrantes de Prefectura Naval resultaron heridos. Además, la Policía de la Ciudad detuvo a seis personas cerca del Congreso, entre ellas dos menores de 14 y 17 años.
Desde Nación también informaron sobre 25 detenidos en cabeceras ferroviarias. El SAME, por su parte, asistió a dos personas y trasladó a una de ellas al Hospital Ramos Mejía por una sospecha de ACV.
Los daños registrados en plazas, veredas, canteros y mobiliario urbano fueron calculados por el Gobierno porteño en $90 millones.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, cuestionó a los protagonistas de los disturbios y afirmó: “Quieren instalar la barbarie. Son delincuentes y zurdos infiltrados que no les interesa la educación”.
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, sostuvo que se trató de “los mismos violentos de siempre” y remarcó: “El derecho a manifestarse no es un permiso para ejercer la violencia”.
En ese contexto, el equipo jurídico del Ministerio de Seguridad impulsó la denuncia por resistencia y atentado a la autoridad, atentado contra el orden constitucional y daño agravado. Las autoridades también comenzaron a recopilar imágenes para identificar a quienes participaron de los episodios violentos.
Desde el ámbito universitario, el vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti, diferenció los incidentes del espíritu general de la movilización. “Una minoría organizó hechos violentos”, sostuvo, y reclamó que los responsables sean identificados para evitar que esos episodios terminen opacando una convocatoria que, según destacó, fue multitudinaria y se desarrolló en distintos puntos del país.





