El presidente Javier Milei expuso este miércoles ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York, donde centró su discurso en el reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas, cuestionó el funcionamiento del organismo internacional y planteó la posición de su Gobierno frente a la inteligencia artificial. Durante su intervención, que se extendió durante unos 19 minutos, también ratificó la voluntad de Argentina de participar de los foros multilaterales, aunque sostuvo que la cooperación internacional no debe implicar subordinación.
Además, Javier Milei despachó críticas contra el funcionamiento de la ONU en su intervención ante la Asamblea General. “Solo sirve para alimentar a una casta de parásitos, disfrazados de burócratas bien intencionados”.
Milei volvió a colocar la cuestión Malvinas en el centro de su exposición y reclamó que las Naciones Unidas tengan capacidad efectiva para hacer cumplir sus propias resoluciones. “Malvinas es para nosotros una causa nacional”, afirmó el mandatario, quien cuestionó las acciones unilaterales vinculadas con la explotación de recursos en el área en disputa.
En ese sentido, recordó la resolución 3149 y planteó: “¿De qué sirve una resolución si durante décadas la contraparte puede actuar en sentido contrario y esa resolución queda intacta en los archivos, pero impotente frente a la realidad?”
El Presidente sostuvo que la Argentina adoptó medidas frente a la explotación de recursos en la zona y mencionó la presentación de notas de desaliento, el uso de herramientas jurídicas, las sanciones contra empresas y proveedores y el envío al Congreso de una Ley de Defensa de la Soberanía Nacional.
El reclamo a Reino Unido y las críticas a Naciones Unidas
A pesar de sus cuestionamientos al organismo, Milei ratificó que la Argentina continuará utilizando los mecanismos diplomáticos para abordar la disputa territorial.
“Nosotros elegimos una defensa pacífica, práctica y efectiva”, sostuvo, antes de reiterar el llamado al Reino Unido para “reanudar las negociaciones para encontrar una solución pacífica a la disputa de soberanía”.
El mandatario también cuestionó la aplicación del principio de libre determinación en el caso de las islas y sostuvo que, desde la posición argentina, se trata de una población implantada por la potencia ocupante sobre un territorio cuya soberanía permanece en disputa.
A partir de allí, el discurso amplió el foco hacia el funcionamiento general de Naciones Unidas. Milei calificó al organismo de “inútil” y cuestionó lo que consideró una distancia entre sus resoluciones y su capacidad para generar consecuencias concretas.
“No faltan palabras ni resoluciones, lo que falta es que tengan consecuencias porque una institución que no logra que su palabra pese sobre los hechos, pierde lo más importante: pierde su autoridad”, afirmó.
También criticó la actuación de organismos internacionales durante la pandemia de COVID-19 y cuestionó la Agenda 2030, además de anticipar su rechazo a la Agenda 2045. Esos planteos formaron parte de una crítica más amplia al papel que, según su interpretación, asumieron las instituciones multilaterales frente a los Estados y sus sociedades.
Inteligencia artificial: Argentina quiere competir con un esquema de libertad
La segunda gran parte del discurso estuvo dedicada a la inteligencia artificial, un área que Milei presentó como una oportunidad económica y tecnológica para la Argentina.
El Presidente comparó la actual revolución tecnológica con otros grandes cambios de la historia y sostuvo que la incorporación de nuevas herramientas no necesariamente implica una destrucción del empleo, sino una ampliación de las capacidades productivas.
“La inteligencia artificial será la fábrica de alfileres del siglo XXI, y mucho más”, afirmó, en referencia a Adam Smith.
Milei defendió una posición contraria a la regulación preventiva de la IA y sostuvo que otorgar al Estado un control amplio sobre el desarrollo tecnológico podría limitar la innovación.
“Ante la Inteligencia artificial, la Argentina se ubicará en la vanguardia de la libertad”, aseguró. En esa línea, planteó como objetivos contar con “un marco jurídico de vanguardia”, evitar la regulación preventiva, establecer responsabilidad limitada para empresas que operen con agentes de IA y ofrecer beneficios fiscales.
El mandatario también vinculó esta estrategia con los recursos disponibles en el país. “Tenemos los minerales críticos, la energía, el talento y la capacidad para competir en cada eslabón de esa cadena de valor”, sostuvo.
Finalmente, Milei ratificó que Argentina continuará participando en los organismos internacionales, aunque estableció una diferencia entre cooperación y dependencia: “Seguiremos formando parte de los foros multilaterales, de buena fe, porque hay problemas que requieren trabajo conjunto. Pero no confundimos cooperación con subordinación”.





