Por Mariangeles Arnaez (@mariangelesenlaciudad)
Este 21 y 22 de agosto se celebró por cuarta vez en Buenos Aires la feria Chachingo Wine Fair en el Alvear Icon Hotel. Esta fiesta del vino que comenzó en la provincia de Mendoza en 2017 y luego se fue extendiendo a otras ciudades como Rosario, Bariloche, Mar del Plata, Córdoba y Salta, busca promover este enorme producto argentino exhibiendo la gran diversidad de esta industria.
El evento que reúne tanto a especialistas del sector vitivinícola, como gastronómico, periodistas, artistas, deportistas y el público general amante del vino, ha sido ideado y organizado por María Sance -científica, docente cofundadora junto a su esposo de Casa Vigil y todo el universo que vino después, creadora junto a sus hermanos de Bodega LoSance-, Fernando Gabrielli -periodista, relator de turf, comunicador, organizador de eventos, creador de la Bodega El Relator Wines- y Alejandro Vigil -uno de los enólogos de nuestro país más reconocidos internacionalmente, ingeniero agrónomo, cocreador de El Enemigo Wines, cofundador de los emprendimientos gastronómicos del universo Vigil, gran promotor del vino nacional, en definitiva, alguien que no necesita demasiada presentación para quienes conocen un poco de la escena del vino en Argentina-.

Con el letrero de SOLD OUT, el evento que comenzó el viernes a las 20 hs. en un ambiente cálido y a la vez distendido, tuvo la participación de Joe Fernandez con un show de stand up de vino y astrología, y la presentación del gran Antonio Birabent. El sábado les tocó el turno a Deborah Dixon junto a Luciana Palacios, ambas de los Fundamentalistas del Aire Acondicionado.
Los tickets, con un valor de $50.000.- para la presentación en Buenos Aires, incluían la degustación de todos los vinos que presentaron las 58 bodegas participantes junto con servicio de agua. La propuesta gastronómica para acompañar la experiencia, diseñada conjuntamente por el Alvear Icon Hotel y Casa Vigil, abarcaba empanadas de carne o kabutia (con opción sin TACC), choripán de campo, buñuelos de espinaca y kale, bandeja de quesos, frutillas y frutos secos, cromesqui de mozzarella y cheddar y mini sándwich de milanesa (con valores entre $10.000 y $16.000.-).
Chachingo Wine Fair en Buenos Aires
El listado de las bodegas que presentaron más de 250 etiquetas provenientes de las provincias de Mendoza, Salta, San Juan y Rio Negro se completaba con A 16, Alta Yri, Atamisque, Azusto Wines, Bodega Ikal, Bodega Laborde, Bodega Lavaque, Cadus, Canteros Wines, Carinae, Catena Zapata, Colomé, Dante Robino, Domaine Bousquet, El Cese, El enemigo, El Esteco, El Relator, Espíritu Evolutivo Wines, Familia Mastrantonio, Familia Bocardo Proemio Wines, Finca Bandini, Finca Decero, Finca La Coti, Fuego Blanco, Grazie Mille Vinos, Huentala Wines, Humberto Canale, Jasmine de los Mundos, Jorge Rubio, Kaiken Wines, Kalós Wines, La Finca de los Viñedos Imposibles, Lagarde, Lo Sance Lopez, Lorenzo Wines, Luca Wines, Luigi Bosca, Lupa Wines, Malpensado Sparkling Wines, Martino Wines, Mil Suelos, Mosquita Muerta, Otro Loco Más, Presente Vinos, Pulenta Estate, Putruele, Ruca Malen, Sábado Wines, The Wine Plan, Toso, Trapiche, Trivento, Tutú Wines, Vinos de la Luz, Viña del ArteSano y Weinert.

En alianza con la tienda La Vinícola, la feria ofrecía además la posibilidad de comprar y poder llevarte a tu casa algunos de los vinos que más te gustaron en el evento.
Como en cualquier degustación o cata de vinos, lo ideal es comenzar por los espumantes, luego los blancos, los rosados, para después comenzar con los tintos de menor a mayor cuerpo, idealmente primero los más jóvenes y frutados (Pinot Noir, Malbec joven), luego los de cuerpo medio (Cabernet Franc, Syrah) y finalmente los de mayor estructura y crianza (Cabernet Sauvignon, Malbec con guarda y blends).
Otro modo de hacer el recorrido es dejarte guiar en cada stand de la bodega que elijas siguiendo el camino que te sugieran tanto los enólogos, creadores y productores que personalmente y con mucha pasión te cuentan las virtudes de cada uno de sus productos y te proponen la mejor forma de degustarlos.
Chachingo Wine Fair brinda la chance no sólo de disfrutar de las bodegas insignia de exportación, sino también de conocer nuevas bodegas, vinos orgánicos, cepas que no suelen estar en los supermercados como Ancellota, Garnacha y las Criollas, tanto como de probar vinos de nicho, proyectos chicos, producciones artesanales, vinos de diferentes terroirs, o de métodos modernos de crianza en ánforas de arcilla o cerámica tanto como en huevos de concreto, que aportan a cepas más conocidas una evolución muy diferente a las tradicionales.
De los que más me gustaron, -sabiendo que es imposible abarcar todos los hubiera querido- puedo nombrar Alta Yarí Gran Torrontes, el rosado Ragazzina de LoSance, Perlas del Callejón Clarete de Bodega de La Luz, Patito Feo Merlot de Mosquita Muerta, Carinae Años Luz Syrah, Gran Dante Cabernet Franc de Bodega Dante Robino y el espumante El Tapado Chardonnay de Bodega El Relator.
La noche cerró con una cena en el sutil pero con carácter, vanguardista y encantador restaurant Mare by Fran de Francisco Rosat, pero la reseña de este exquisito chef queda para otra publicación.
Los porteños tendremos que esperar un año para la próxima edición de esta feria o podremos planear una escapada a las bellas locaciones programadas para lo que resta de este año: Bariloche 11/09, Mar del Plata 9 y 10/10 o Mendoza 19 y 20/11. Lo que sin duda recomiendo es que no se pierdan la oportunidad de participar en este hermoso y destacado evento.





