Los uruguayos vencieron 2-1 al Matador en el Estadio Centenario de Uruguay y, con un 3-1 en el resultado global, eliminaron al equipo de zona norte en los octavos de final de la Copa Sudamericana. Salomón Rodríguez convirtió por duplicado para el conjunto uruguayo, mientras que Valentín Moreno marcó el empate transitorio para los de Victoria.
Tigre llegaba a Montevideo obligado a revertir el 1-0 sufrido en la ida y salió decidido a buscar el partido. Durante los primeros minutos, el equipo de Diego Dabove fue el que más insinuó: Santiago López probó desde afuera, Mauro Méndez tuvo una oportunidad de cabeza e Ignacio Russo también buscó sorprender desde media distancia.
El Matador acumuló situaciones y logró instalarse en campo rival. A los 27 minutos, Méndez volvió a ganar de cabeza y, poco después, Jabes Saralegui tuvo otra oportunidad desde el centro del área. Valentín Moreno comenzó a ganar protagonismo y participó en varias de las aproximaciones más peligrosas del conjunto argentino.
Sin embargo, cuando Tigre atravesaba uno de sus mejores momentos, llegó el golpe uruguayo. A los 39 minutos, Franco Pizzichillo envió un centro al área y Salomón Rodríguez apareció para definir de zurda y establecer el 1-0. Con ese resultado, Torque estiraba a dos goles la diferencia en la serie.
La reacción de Tigre fue inmediata. Prácticamente en la jugada siguiente, Valentín Moreno apareció a quemarropa y sacó un potente remate al ángulo superior izquierdo para el 1-1, devolviéndole vida al conjunto de Victoria.
Pero el cierre del primer tiempo terminó siendo determinante para la serie. A los 43 minutos, Franco Pizzichillo recibió una infracción dentro del área y el árbitro sancionó penal para Torque. Además, Nahuel Banegas fue expulsado por un codazo sin intención de disputar la pelota, dejando a Tigre con diez jugadores.
Ya en tiempo agregado, Salomón Rodríguez se hizo cargo de la ejecución y no falló: convirtió el penal para el 2-1 y firmó su doblete, obligando al Matador a afrontar todo el complemento en inferioridad numérica y necesitando dos goles para llevar la serie a los penales.
Torque entendió rápidamente el escenario. El conjunto uruguayo dejó de sufrir como lo había hecho durante varios pasajes de la primera mitad, se acomodó a su guion de dividir la pelota y prácticamente se desinteresó de atacar. Con la ventaja en el partido y en el global, su prioridad pasó por blindarse atrás y dejar correr los minutos.
Aun así, Tigre intentó mantenerse con vida. Santiago González y Martín Garay tuvieron oportunidades, mientras que Russo volvió a probar desde afuera. Del otro lado, Torque administró la diferencia sin asumir riesgos innecesarios y encontró algunos espacios producto de la necesidad del conjunto argentino.
Los minutos finales fueron una lucha contra el reloj para el Matador. Con más empuje que claridad y condicionado por jugar toda la segunda mitad con diez, buscó hasta el cierre el gol que pudiera volver a meterlo en la eliminatoria.
Para colmo, ni siquiera la fortuna acompañó al Matador en su último suspiro. A los 90+3’, Santiago González sacó un remate desde afuera del área, pero el intento no alcanzó para cambiar una historia que ya estaba sentenciada.
El 2-1 en el Centenario decretó la eliminación de Tigre de la Copa Sudamericana. Una despedida especialmente amarga para los dirigidos por Dabove: el Matador llegaba invicto como visitante en la competencia y su primera derrota fuera de casa terminó siendo, justamente, la que lo dejó afuera de la Copa. Una caída que llegó en el momento más doloroso y puso punto final al sueño continental.




