Ocho de los diez gobernadores del Norte Grande se reunieron hoy en Misiones para presentarle en bloque al jefe de Gabinete, Diego Santilli, un mismo reclamo: más obras viales, avances en la hidrovía y una tarifa energética diferenciada para las zonas cálidas de la región.
El encuentro, que se desarrolla en el IMAX del Conocimiento, fue convocado por el anfitrión, el gobernador misionero Hugo Passalacqua, y contó también con la presencia de Ignacio Lamothe, titular del Consejo Federal de Inversiones. Para Passalacqua, la cita funcionó además como una puesta en escena política tras su reciente quiebre con Carlos Rovira, el dirigente que había manejado la provincia durante más de dos décadas. El respaldo llegó rápido: el salteño Gustavo Sáenz fue el más contundente al señalar ante la prensa que ya no hay lugar para viejas prácticas de poder provincial.
A la mesa llegaron los mandatarios de Corrientes, Chaco, Salta, Jujuy, Santiago del Estero, Tucumán y Catamarca, además de delegados de Formosa y La Rioja. Los únicos ausentes fueron justamente los gobernadores de esas dos provincias, Gildo Insfrán y Ricardo Quintela, ambos del peronismo y distanciados del Gobierno nacional desde que el año pasado optaron por no sumarse al Pacto de Mayo impulsado por Javier Milei.
Para Santilli, la visita tiene una segunda lectura: negocia apoyo legislativo de estos mismos gobernadores para avanzar con la suspensión de las PASO de cara a 2027, por lo que la ronda de pedidos regionales llega en un momento clave para destrabar acuerdos políticos más amplios.
Según fuentes cercanas a los mandatarios provinciales, el temario que se lleva a la mesa incluye infraestructura vial, la ampliación de la hidrovía y, como punto central, un pedido de tarifa diferenciada de energía por “zonas cálidas” para aliviar el gasto en climatización durante los meses de mayor calor. A esto se suman las demandas específicas de cada provincia en materia de desarrollo productivo y financiamiento.
La reunión reafirma a Misiones como una de las plazas más activas del diálogo político federal en lo que va del año, y marca un nuevo capítulo en la relación entre los gobernadores del Norte Grande y la Casa Rosada.





