El Gobierno nacional resolvió este miércoles retirar del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada el capítulo que modificaba la Ley de Tierras, luego de comprobar que no reunía los votos necesarios para aprobarlo en el Senado. La decisión fue consensuada entre La Libertad Avanza y los bloques aliados, tras una fuerte presión de gobernadores dialoguistas y legisladores provinciales, quienes rechazaron avanzar con cambios en el régimen de extranjerización de tierras rurales.
Bullrich cedió ante los aliados para evitar una nueva derrota legislativa
La decisión se tomó durante una reunión de urgencia encabezada por la presidenta del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, junto a representantes del PRO, la UCR, Provincias Unidas y otros espacios provinciales.
Tras el encuentro, las bancadas acordaron por unanimidad postergar el tratamiento del Capítulo III, que proponía modificar la Ley 26.737.
Según expresaron los participantes, la decisión fue adoptada “por unanimidad entre los integrantes del espacio con el objetivo de continuar trabajando sobre ese capítulo y alcanzar un mayor nivel de consenso”.
También aclararon que “la postergación no implica su eliminación del proyecto”, aunque varios legisladores aliados consideran que la iniciativa quedó políticamente descartada en su formato actual.
La reforma impulsada originalmente por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, buscaba eliminar prácticamente todas las restricciones para la compra de tierras rurales por parte de extranjeros. Sin embargo, durante las negociaciones el Gobierno ya había retrocedido y aceptado elevar el límite vigente del 15% al 25% por provincia, además de incorporar controles nacionales y provinciales para determinadas operaciones.
Ni siquiera esas modificaciones alcanzaron para destrabar la resistencia política.
La conferencia de prensa ofrecida horas antes por Patricia Bullrich dejó señales de esa fragilidad: la funcionaria estuvo acompañada únicamente por los senadores libertarios Agustín Coto y Nadia Márquez, sin la presencia de referentes del PRO ni de la UCR que venían participando de las negociaciones.
Gobernadores y aliados marcaron el límite al oficialismo
El rechazo comenzó a multiplicarse durante las últimas horas con pronunciamientos públicos de varios gobernadores.
Desde Neuquén, Rolando Figueroa fue contundente.
“No estamos de acuerdo con la extranjerización de la tierra y no vamos a acompañar iniciativas que avancen en ese sentido en el ámbito nacional”, sostuvo.
En la misma línea se pronunciaron los mandatarios Gustavo Sáenz (Salta), Raúl Jalil (Catamarca), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Hugo Passalacqua (Misiones), quienes instruyeron a sus representantes en el Senado para votar en contra del proyecto.
Passalacqua sintetizó su postura con una frase que rápidamente comenzó a circular entre dirigentes provinciales:
“Lo que amamos no se vende.”
El rechazo también alcanzó al radicalismo. Los senadores Maximiliano Abad, Daniel Kroneberger y Flavio Fama adelantaron su voto negativo, mientras que desde la conducción nacional de la UCR también surgieron críticas a la propuesta.
Con ese escenario, el oficialismo quedó muy lejos de los 37 votos necesarios para avanzar con la reforma y corría riesgo de sufrir una derrota contundente en el recinto.
Para evitar ese desenlace, La Libertad Avanza aceptó retirar exclusivamente el capítulo referido a la Ley de Tierras y continuar con el tratamiento del resto del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que incluye modificaciones al régimen de expropiaciones, agilización de desalojos, cambios en la Ley de Manejo del Fuego y reformas al Registro de la Propiedad Inmueble.
Durante la reunión, además, los bloques dialoguistas se comprometieron a reabrir el debate sobre la legislación de tierras en el futuro, con una alternativa que otorgue mayor participación a las provincias para definir sus propios marcos regulatorios respecto de la adquisición de tierras rurales por parte de capitales extranjeros.





