El presidente Javier Milei inició este sábado su agenda oficial en San Pablo, Brasil, donde fue recibido por el gobernador Tarcísio de Freitas, recibió la Orden de Ipiranga, la máxima condecoración del estado paulista, y participó de la convención nacional del Partido Liberal (PL) para expresar su respaldo a la candidatura presidencial del senador Flávio Bolsonaro. La visita, de marcado contenido político, fortalece el vínculo del mandatario argentino con la derecha brasileña y vuelve a evidenciar la distancia con el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, en medio de la carrera hacia las elecciones de 2027.
Milei llegó al Palacio dos Bandeirantes, sede del gobierno paulista, donde fue recibido con honores militares por De Freitas. Como uno de los gestos más llamativos de la ceremonia, la tradicional alfombra roja fue reemplazada por una alfombra azul, un símbolo asociado por sectores conservadores brasileños a la denominada “ola azul” que promueven en la región.
La delegación argentina estuvo integrada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Pablo Quirno; y el cónsul argentino en San Pablo, Luis María Kreckler.
Milei recibió la máxima distinción paulista y respaldó a Flávio Bolsonaro
Tras la ceremonia protocolar, el Presidente mantuvo una reunión privada con Tarcísio de Freitas, de la que también participaron el senador Flávio Bolsonaro, el intendente de San Pablo Ricardo Nunes, la primera dama paulista Cristiane Freitas y autoridades del gobierno estadual.
Durante el encuentro, Milei recibió la Orden de Ipiranga en el grado de Gran Cruz, la máxima distinción que entrega el estado de San Pablo a personalidades destacadas.
Luego, el mandatario argentino se trasladó al Mercado Livre Arena Pacaembú, donde participó de la Convención Nacional del Partido Liberal, el acto en el que Flávio Bolsonaro oficializó su candidatura presidencial para competir en las elecciones brasileñas.
La presencia de Milei fue interpretada como un respaldo explícito al espacio político liderado por la familia Bolsonaro, con quien mantiene una estrecha relación desde el inicio de su gestión.
La visita profundiza la distancia con Lula y refuerza el perfil internacional de Milei
El viaje se desarrolla sin actividades oficiales junto al gobierno federal de Brasil y en un contexto de relaciones frías entre la Casa Rosada y el Palacio del Planalto.
Desde la llegada de Milei a la Presidencia, las diferencias ideológicas con Lula da Silva marcaron la relación bilateral, que solo registró contactos en el marco de reuniones multilaterales como el Mercosur o el G20.
Además, el Presidente argentino no pudo concretar uno de los encuentros que tenía previsto durante su visita: la Justicia brasileña rechazó el pedido para reunirse con el expresidente Jair Bolsonaro, quien permanece bajo prisión domiciliaria y tiene restricciones para participar de actividades políticas.
La visita también se produce en un escenario complejo para la oposición brasileña. Diversas encuestas ubican actualmente a Lula como favorito para lograr la reelección, mientras Flávio Bolsonaro busca consolidarse como el principal candidato del espacio conservador.





