El incendio forestal que afecta desde el miércoles a Los Gallardos, en la provincia española de Almería, se convirtió en una de las mayores tragedias recientes de Andalucía. Las autoridades confirmaron este viernes que el número de víctimas fatales ascendió a 12 personas, mientras que 23 continúan desaparecidas, cientos de vecinos permanecen evacuados y más de 3.200 hectáreas ya fueron consumidas por las llamas. El fuego, impulsado por fuertes ráfagas de viento, obligó a desplegar un amplio operativo de emergencia y mantiene en máxima alerta a la región.
Un incendio que avanzó con velocidad extrema y dejó un escenario dramático
Según explicó el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, el incendio se originó aparentemente por la rotura de un cable eléctrico que provocó un foco en la banquina de una ruta. Lo que comenzó como un incendio de pequeña magnitud se transformó rápidamente en una emergencia de gran escala debido a los vientos, que alcanzaron velocidades cercanas a los 50 kilómetros por hora.
Las llamas recorrieron unos 15 kilómetros en apenas dos horas, favorecidas además por la vegetación seca característica de la zona y una geografía repleta de barrancos que dificulta el trabajo de los equipos de extinción.
Moreno explicó que las autoridades recorrieron las viviendas para alertar a los vecinos sobre la necesidad de evacuar o permanecer confinados, aunque reconoció que algunas personas decidieron no seguir las recomendaciones oficiales. En ese contexto, sostuvo que “algunos vecinos no hicieron caso”, una situación que podría explicar parte del elevado número de víctimas.
Entre los fallecidos se encuentran cuatro personas que murieron dentro de un automóvil y un grupo de excursionistas y residentes que intentó escapar caminando, pero quedó rodeado por el fuego.
Mientras tanto, los equipos del Instituto de Medicina Legal y de la Guardia Civil continúan trabajando en la identificación de las víctimas y en la búsqueda de las 23 personas que aún permanecen desaparecidas.
Más de 600 evacuados y un enorme despliegue para contener las llamas
La emergencia obligó a evacuar a unas 600 personas, muchas de ellas alojadas en centros de asistencia habilitados en Lubrín, Garrucha y Antas. Además, cuatro heridos con quemaduras de gravedad fueron trasladados en helicóptero a hospitales especializados, mientras otros afectados reciben atención médica en distintos centros sanitarios de Almería.

En el operativo participan alrededor de 500 profesionales, apoyados por más de 200 efectivos y 70 vehículos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), además de una importante flota de medios aéreos que combate especialmente los sectores más inaccesibles del incendio.
Las autoridades mantienen cerrados distintos tramos de la autovía A-7 y continúan con nuevos desalojos preventivos ante el cambio en la dirección del viento, que amenaza con acercar nuevamente las llamas a zonas pobladas.
El Gobierno español confirmó el despliegue de todos los recursos necesarios para asistir a Andalucía. El presidente Pedro Sánchez expresó su solidaridad con los afectados y garantizó el apoyo del Estado, mientras que la Junta suspendió actos oficiales previstos para este viernes debido a la magnitud de la tragedia.
Juanma Moreno definió el siniestro como “uno de los incendios más rápidos y complejos de los últimos años en Andalucía”, una descripción que refleja la dimensión de una catástrofe que mantiene en vilo a España y cuyo impacto humano y ambiental continúa creciendo con el correr de las horas.
Fuente: EFE





