La Cámara de Diputados no logró este martes reunir el quórum necesario para tratar los proyectos que impulsaban la interpelación y una eventual moción de censura contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La sesión especial convocada por distintos bloques opositores cayó a las 14.31 cuando el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, constató la presencia de apenas 117 legisladores, doce menos de los 129 requeridos para habilitar el debate.
El intento opositor buscaba avanzar sobre una serie de expedientes vinculados a las denuncias por presuntas irregularidades patrimoniales que involucran a Adorni, actualmente investigado por la Justicia y cuestionado por distintos sectores políticos. Sin embargo, una negociación de último momento entre La Libertad Avanza y bloques aliados terminó desactivando la ofensiva parlamentaria.
La convocatoria había sido impulsada por diputados de Unión por la Patria, Provincias Unidas, el Frente de Izquierda, la Coalición Cívica y legisladores de bloques unipersonales. El objetivo era discutir pedidos de informes, citaciones al Congreso e incluso abrir el camino para una eventual moción de censura contra el funcionario.
La estrategia oficialista que frenó la sesión
La clave del resultado estuvo en un acuerdo político cerrado durante las últimas horas entre el oficialismo, el PRO, sectores de la UCR y bloques provinciales. Como parte de esa negociación, se resolvió convocar para la próxima semana a la Comisión de Asuntos Constitucionales para comenzar allí el tratamiento de los mismos expedientes que figuraban en el temario de la sesión frustrada.
La propuesta permitió que varios espacios dialoguistas evitaran bajar al recinto sin quedar expuestos públicamente como defensores de Adorni.
Con esa maniobra, el Gobierno logró evitar una foto incómoda y ganar tiempo en medio de la creciente presión política sobre el jefe de Gabinete.
Entre los presentes estuvieron casi todos los diputados de Unión por la Patria, los representantes del Frente de Izquierda, legisladores de la Coalición Cívica, Miguel Ángel Pichetto, Marcela Pagano, Karina Banfi y otros integrantes de bloques provinciales.
Por el contrario, se ausentaron sectores clave para alcanzar el número reglamentario. El PRO, la mayoría de la UCR, Innovación Federal y otros aliados del oficialismo decidieron no acompañar la convocatoria.
Una semana más para el Gobierno y una nueva batalla en el Senado
El fracaso de la sesión representa un alivio político para la Casa Rosada, que consigue postergar al menos por una semana el debate sobre la situación del jefe de Gabinete.
Además, al trasladar la discusión al ámbito de comisión, el oficialismo obtiene un mayor control sobre los tiempos parlamentarios y evita quedar sometido a plazos que podrían acelerar una eventual interpelación.





