Rusia y Ucrania concretaron este viernes un nuevo intercambio de prisioneros de guerra con 205 militares liberados por cada bando, en una operación mediada por Emiratos Árabes Unidos que se produjo en medio de la continuidad de los enfrentamientos y una nueva escalada de ataques entre ambos países. El canje fue confirmado por Moscú y Kiev y ocurre mientras ambas partes mantienen negociaciones vinculadas a un intercambio mayor y a iniciativas de tregua impulsadas en las últimas semanas.
El Ministerio de Defensa ruso informó que los soldados liberados fueron trasladados inicialmente a Bielorrusia, donde recibieron asistencia médica y apoyo psicológico antes de regresar a territorio ruso.
“El 15 de mayo del territorio controlado por el régimen de Kiev regresaron 205 militares rusos. A cambio fueron entregados 205 prisioneros de guerra de las Fuerzas Armadas de Ucrania”, indicó el Ministerio de Defensa ruso.
La operación fue posible gracias a la intermediación humanitaria de Emiratos Árabes Unidos, actor que ya participó en otros procesos similares desde el inicio del conflicto.
Zelenski habló de una primera etapa de un acuerdo mayor
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, confirmó el intercambio una vez que los soldados regresaron a Ucrania y señaló que podría tratarse del comienzo de un proceso más amplio.
“Es la primera etapa del intercambio de 1.000 por 1.000”, expresó Zelenski a través de sus redes sociales.
El mandatario ucraniano explicó además que muchos de los militares liberados permanecían cautivos desde 2022, año en que comenzó la invasión rusa a gran escala.
El intercambio anterior entre ambos países había ocurrido el pasado 24 de abril y alcanzó a 193 prisioneros por cada lado. La continuidad de estas operaciones aparece como uno de los pocos espacios de cooperación que sobreviven en medio de una guerra que sigue sin una salida diplomática clara.
Continúan los ataques y aumenta la tensión militar
Mientras avanzaba el canje, la guerra volvió a recrudecer sobre el terreno. Autoridades rusas denunciaron un ataque con drones ucranianos sobre la región de Riazán, ubicada a unos 200 kilómetros de Moscú.
El gobernador regional, Pável Malkov, informó que al menos cuatro civiles murieron y otras 28 personas resultaron heridas.
“Lamentablemente, el número de muertos ascendió a cuatro personas, incluido un niño”, señaló el funcionario.
Según reportes oficiales rusos, el ataque afectó edificios residenciales y una instalación industrial. Medios independientes señalaron que la ofensiva impactó una refinería perteneciente a Rosneft, una de las principales empresas petroleras rusas.
Por su parte, Moscú aseguró haber derribado durante la madrugada 355 drones ucranianos sobre distintas regiones del país y sobre Crimea.
Del lado ucraniano, las fuerzas aéreas informaron que neutralizaron 130 drones y un misil ruso, en otra jornada marcada por bombardeos cruzados.
Fuente: France Press





