El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella registró en abril de 2026 una caída del 5,68% respecto de marzo y se ubicó en 39,64 puntos, marcando un retroceso tanto mensual como interanual en la percepción económica de los hogares argentinos. El relevamiento, realizado entre el 6 y el 17 de abril, refleja un deterioro generalizado en expectativas, consumo y situación personal.

Caída generalizada: consumo, expectativas y situación personal
El informe evidencia que todos los componentes del índice mostraron números en rojo. El rubro más afectado fue el de bienes durables e inmuebles, con una baja del 9,51%, seguido por la percepción sobre la situación macroeconómica (-4,30%) y la situación personal (-3,96%).
Además, tanto las condiciones presentes como las expectativas futuras registraron retrocesos. Las primeras cayeron 9,03%, mientras que las segundas disminuyeron 3,30%, lo que sugiere un escenario de cautela sostenida entre los consumidores.
En términos interanuales, el ICC se ubicó 10,12% por debajo de abril de 2025, consolidando una tendencia descendente desde el pico alcanzado en enero de ese año.
Impacto desigual: golpea más a los sectores de menores ingresos
Uno de los datos más relevantes del informe es la diferencia por nivel socioeconómico. Los hogares de ingresos bajos sufrieron una caída mensual del 12,60%, mucho más pronunciada que la registrada en los sectores de ingresos altos (-1,80%).
Esta brecha también se refleja en los niveles del índice: mientras los hogares de mayores ingresos alcanzan 42,57 puntos, los de menores ingresos se ubican en apenas 35,50.
Por regiones, el deterioro fue generalizado. El Interior del país mostró la caída más fuerte (-10,57%), seguido por la Ciudad de Buenos Aires (-6,69%) y el Gran Buenos Aires (-1,53%). Sin embargo, el Interior mantiene el nivel más alto de confianza, mientras que el GBA continúa con los valores más bajos.





