La Guardia Revolucionaria de Irán confirmó este miércoles la captura de dos buques en el estrecho de Ormuz por presuntas irregularidades operativas, en un contexto de máxima tensión geopolítica pese a la reciente prórroga del alto el fuego anunciada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Los hechos ocurrieron en una de las rutas energéticas más estratégicas del mundo, por donde circula cerca del 20% del petróleo global.
Incautación de buques y escalada en el Golfo
Según informó el cuerpo militar iraní, las embarcaciones “MSC-FRANCESCA” y “EPAMINODES” fueron interceptadas por la Armada de la Guardia Revolucionaria y trasladadas hacia la costa iraní.
En el comunicado oficial, Teherán sostuvo que los barcos operaban en condiciones irregulares y representaban un riesgo para la seguridad marítima. En ese sentido, afirmaron que ambos buques “operaban sin los permisos necesarios y habían manipulado sus sistemas de navegación, poniendo en peligro la seguridad marítima”.

Además, advirtieron que estas acciones constituyen una violación grave en una zona considerada estratégica: “la alteración del orden y la seguridad en el estrecho de Ormuz es una línea roja”.
Hasta el momento, no se precisó la nacionalidad de las embarcaciones ni la situación de sus tripulaciones.
Ataques previos y tensión pese a la tregua
La captura de los buques se produjo pocas horas después de que organismos internacionales reportaran nuevos incidentes en la zona. La agencia británica UKMTO informó ataques a al menos dos embarcaciones en las cercanías del estrecho.
Uno de ellos, el buque “Euphoria”, con bandera panameña, fue atacado a pocas millas de la costa iraní. También se reportó una agresión previa contra un portacontenedores cerca de Omán, presuntamente por parte de lanchas armadas iraníes.
En paralelo, fuentes de inteligencia marítima indicaron que un tercer barco habría sido atacado mientras intentaba cruzar el estrecho, lo que refuerza la percepción de un escenario cada vez más volátil.
Todo esto ocurre pese a que Trump anunció una extensión indefinida del alto el fuego con Irán, con el objetivo de sostener las negociaciones diplomáticas. Sin embargo, el mandatario estadounidense aclaró que mantendrá el bloqueo naval, una medida que Teherán considera incompatible con cualquier tregua.
Desde Irán, la respuesta fue contundente: denunciaron que el bloqueo constituye una violación directa del acuerdo y rechazaron avanzar en nuevas instancias de diálogo bajo esas condiciones.
Fuentes: EFE y AP





