El Gobierno de Argentina declaró persona non grata al diplomático iraní Mohsen Soltani Tehrani este 2 de abril de 2026 en Buenos Aires, tras un fuerte cruce con Irán, en el marco de una escalada diplomática vinculada a acusaciones cruzadas, el antecedente de la causa AMIA y la reciente decisión argentina de catalogar como organización terrorista a la Guardia Revolucionaria Islámica.
La medida fue oficializada por la Cancillería, que ordenó que el funcionario abandone el país en un plazo de 48 horas, invocando el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.

La decisión argentina y los argumentos oficiales
En el comunicado oficial, la Cancillería sostuvo que la decisión responde a declaraciones del gobierno iraní consideradas inaceptables:
“Dichas manifestaciones constituyen una inaceptable injerencia en los asuntos internos de nuestro país”
Además, el Gobierno argentino vinculó la medida con la falta de cooperación de Irán en causas judiciales clave:
“Se suma a la persistente negativa de Irán a cooperar con la Justicia argentina en la investigación del atentado contra la AMIA”
También cuestionó la designación de funcionarios iraníes con pedidos de captura internacional en cargos de relevancia dentro del aparato estatal.
En ese contexto, Argentina reafirmó su postura:
“No tolerará agravios ni injerencias de un Estado que ha incumplido de manera sistemática sus obligaciones internacionales”
La decisión se da apenas un día después de que el país incluyera al Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica en el registro de organizaciones terroristas.
La reacción de Irán y la escalada del conflicto
La respuesta de Irán no se hizo esperar y elevó el tono del conflicto diplomático. El Ministerio de Relaciones Exteriores iraní calificó la decisión argentina como ilegítima:
“El Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Islámica de Irán condena enérgica y categóricamente la acción ilegal e improcedente del Gobierno de Argentina”
El comunicado iraní fue más allá y atribuyó la postura argentina a influencias externas:
“La decisión fue tomada bajo la influencia de las políticas de Estados Unidos e Israel”
Además, acusó al Gobierno argentino de alinearse con potencias involucradas en el conflicto en Medio Oriente:
“Se han convertido en partícipes de los crímenes en curso”
Incluso advirtió sobre posibles consecuencias jurídicas:
“Implica una posible responsabilidad internacional para la Argentina y constituye un grave error de cálculo”
Un conflicto que combina geopolítica y causas judiciales
La crisis diplomática se inscribe en un contexto más amplio, donde confluyen factores históricos y geopolíticos. Por un lado, la causa AMIA sigue siendo un punto de tensión clave entre ambos países, con pedidos de captura internacional contra funcionarios iraníes.
Por otro, la reciente decisión argentina de considerar terrorista a la Guardia Revolucionaria Islámica profundizó el distanciamiento y alineó la política exterior del país con Estados Unidos e Israel en medio del conflicto en Medio Oriente.





