El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, viajó ayer miércoles a Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur para participar de la vigilia y los actos centrales por el 44º aniversario de la Guerra de Malvinas, en la ciudad de Río Grande, donde miles de personas se congregaron para homenajear a los caídos y reafirmar el reclamo de soberanía argentina sobre las islas.
El mandatario bonaerense fue recibido por el gobernador fueguino Gustavo Melella, junto a su par de La Rioja, Ricardo Quintela, y otros dirigentes que se sumaron a una jornada de fuerte contenido simbólico y político.
Vigilia multitudinaria y homenaje a los caídos
La ciudad de Río Grande, reconocida como la Capital Nacional de la Vigilia, volvió a ser epicentro de la conmemoración del 2 de abril, con una convocatoria masiva que desbordó las expectativas en toda la provincia.

Las actividades incluyeron momentos de alta carga emocional, como el encendido de 44 antorchas —una por cada año transcurrido desde la guerra—, una misa de campaña y la recreación de la “Operación Rosario”, en homenaje al desembarco argentino de 1982.
A la medianoche, el acto protocolar dio paso al Día del Veterano y de los Caídos, recordando a los 649 soldados argentinos que perdieron la vida en el conflicto con el Reino Unido.
El mensaje de Kicillof y el trasfondo político
Durante su participación, Kicillof destacó el valor simbólico de la fecha y dejó un mensaje con fuerte contenido político:
“Como representante de una provincia que reivindica el federalismo y la soberanía, es un orgullo participar de la vigilia por los 44 años de la Guerra de Malvinas”
Y agregó:
“No hay mejor manera de honrar a los héroes que dieron su vida para defender nuestras islas que seguir luchando”
Además, enfatizó:
“La Patria, la memoria y el territorio nacional no se venden”

La jornada también evidenció un hecho poco habitual: la coincidencia de dirigentes de distintos espacios políticos en un mismo acto, incluyendo oficialismo y oposición, atravesados por la causa Malvinas.
Entre los presentes se destacaron la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, legisladores nacionales y autoridades partidarias, en un escenario que combinó memoria, identidad y construcción política.
En paralelo a los actos oficiales, se desarrollaron encuentros y gestos entre dirigentes que comienzan a delinear el mapa político de cara a los próximos años, con Río Grande como punto de convergencia.





