El gobernador bonaerense Axel Kicillof se refirió este lunes al fallo de la Justicia de Estados Unidos sobre la expropiación de YPF y aseguró que se trató de una resolución “sorpresiva” que no era esperada ni por el Gobierno nacional ni por la provincia. En ese contexto, pidió cautela al presidente Javier Milei y remarcó que el litigio aún no está cerrado.
“Esto implica prudencia. Una prudencia a la que invito al presidente Milei”, afirmó el mandatario bonaerense.
Además, advirtió sobre el posicionamiento del Ejecutivo nacional frente al caso:
“Observar al Presidente de la Nación darle la razón a quienes querían quedarse con YPF es riesgoso”.
Durante una conferencia en La Plata, Kicillof sostuvo que el fallo “envalentona” la postura histórica del Estado argentino y defendió la legalidad de la expropiación realizada en 2012.
Defensa de la expropiación y críticas a la privatización
Kicillof repasó el proceso de recuperación de la petrolera y destacó que la decisión tuvo un respaldo político amplio en el Congreso, con 208 votos afirmativos de distintos espacios.
“La recuperación no fue contra el total de las acciones. Se buscó nacionalizar el control de la compañía, no eliminar al sector privado”, explicó.
En esa línea, recordó que la empresa continuó operando como sociedad mixta, con cotización en mercados internacionales, incluida la Bolsa de Nueva York.
El gobernador también cuestionó los efectos de la gestión privada previa y sostuvo que la política energética de los años noventa generó consecuencias negativas:
“Privatizar cualquier cosa a cualquier precio tiene resultados tremendos”.
Asimismo, señaló que antes de la expropiación la producción de petróleo había caído un 42%, mientras que luego de la recuperación se revirtió la tendencia con un crecimiento sostenido, impulsado principalmente por el desarrollo de Vaca Muerta y acuerdos estratégicos con empresas internacionales.
“Era imprescindible revertir esa situación. Se siguieron todos los pasos según la Constitución y las leyes argentinas”, afirmó.
Kicillof también vinculó el rol de YPF con el impacto en la economía cotidiana:
“Hoy el litro de nafta está a dos mil mangos. Por eso YPF tiene que ser nacional, porque es un instrumento para cuidar el bolsillo de la gente”.





