El precio del petróleo Brent registró una fuerte caída este martes, al desplomarse 11,28% hasta los 87,80 dólares por barril en el mercado de futuros de Londres. La baja se produjo luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asegurara que la guerra con Irán estaría “prácticamente terminada”, lo que generó expectativas de desescalada en Medio Oriente y alivió la presión sobre los mercados energéticos.
El crudo del mar del Norte, referencia para Europa y buena parte del comercio internacional de hidrocarburos, retrocedió 11,16 dólares respecto del cierre anterior, cuando había terminado la jornada en 98,96 dólares.
La caída llega después de días de extrema volatilidad. A comienzos de la semana, el Brent había superado momentáneamente los 120 dólares por barril, un nivel que no se veía desde los primeros meses de la guerra en Ucrania en 2022.
Expectativas por el fin del conflicto
El giro en los precios del petróleo se produjo poco después de que Trump afirmara que el conflicto con Irán podría estar cerca de concluir, lo que alimentó expectativas de una posible normalización del suministro energético global.
“Creo que la guerra con Irán está prácticamente terminada”, aseguró el presidente estadounidense en declaraciones recientes.
Tras esas palabras, el precio del crudo comenzó a retroceder rápidamente y en pocas horas volvió a acercarse a la barrera psicológica de los 90 dólares.
Sin embargo, el mercado sigue atento a la evolución del conflicto y, sobre todo, a la situación en el estrecho de Ormuz, uno de los puntos estratégicos más importantes para el comercio energético mundial.
El estrecho de Ormuz y el rol del G7
El estrecho de Ormuz, controlado por Irán, conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y es clave para el comercio mundial de hidrocarburos. Por allí transita aproximadamente el 20% del flujo marítimo global de petróleo y gas.
Las interrupciones en esta ruta han generado fuertes tensiones en el mercado energético durante las últimas semanas.
Además de las declaraciones políticas, los analistas señalan que la caída del crudo también responde a la posibilidad de que los países del G7 liberen parte de sus reservas estratégicas para estabilizar los precios.
El analista Fawad Razaqzada explicó que la baja “no debe atribuirse solo a las palabras de Trump”, sino también al anuncio del G7 de estudiar la liberación de reservas de petróleo.
Aun así, los expertos advierten que esa medida podría tener un impacto limitado si continúan las interrupciones en el transporte energético en Medio Oriente.
En paralelo, desde Arabia Saudita ya se analizan alternativas logísticas para evitar el paso por Ormuz. El director ejecutivo de Saudi Aramco, Amin Nasser, afirmó que la compañía podría habilitar en pocos días el puerto de Yanbu, en el mar Rojo, lo que permitiría exportar hasta cinco millones de barriles diarios utilizando el Canal de Suez como ruta alternativa.





