El ministro de Economía, Luis Caputo, analizó el impacto del conflicto en Medio Oriente sobre la Argentina, defendió la estrategia cambiaria y anticipó nuevas señales sobre inflación y relación con el Fondo Monetario Internacional.
En diálogo con El Cronista Stream (Pulso Financiero), el funcionario sostuvo que la crisis internacional representa un shock, aunque destacó que el país hoy está mejor preparado que en el pasado.
“El mejor escudo contra un shock externo es tener los fundamentals en orden”, afirmó, y recordó que históricamente la Argentina sufría con cualquier turbulencia global por su “macro desordenada”. Y añadió: “Es un shock fuerte y va a tener sus consecuencias. Lo bueno es que afecta una de las industrias que más estamos desarrollando como país. Lo que más me alegro es de la decisión presidencial de estar alineado geopolíticamente del lado adecuado. Imaginate que ahora con el kirchnerismo estaríamos alineados a Venezuela e Irán”.
Dólares en el colchón, reforma laboral y modelo productivo
Caputo insistió en que el objetivo del Gobierno es avanzar en cambios estructurales de largo plazo, entre ellos el desarrollo de un mercado de capitales sólido. En ese marco, apuntó al ahorro informal en dólares fuera del sistema financiero.
Según explicó, esos fondos —estimados en unos USD 170.000 millones— podrían transformarse en inversión productiva. “La base la tenemos porque el ahorro está, pero está en los colchones”, señaló.
Sobre la reforma laboral, defendió la reducción de contribuciones patronales y el nuevo esquema de formalización. Sostuvo que bajar impuestos requiere ampliar la base tributaria y generar más empleo registrado. “Para bajar impuestos necesitamos que aumente la recaudación y esta aumenta con mayor formalización del empleo y crecimiento. La reforma apunta a esto. El empresario ahora tiene una fuente de ahorro con el FAL, sabe cuánto es la cuenta a pagar y hay un régimen nuevo de empleo. Antes pagaba entre un 17% y 20% de contribuciones y ahora lo redujimos al 2% por los próximos cuatro años. Esto apunta a la formalización de empleo”.
En relación con el modelo industrial, fue crítico del pasado reciente: “El modelo anterior era inmoral, injusto, regresivo e ineficiente. Era prebendario y no industrialista”, sostuvo, al cuestionar subsidios y protecciones que, según dijo, beneficiaban a pocos empresarios en detrimento del resto de la economía.
Dólar, FMI e inflación
En materia cambiaria, Caputo confirmó que el Gobierno continuará con el esquema de bandas y que el Banco Central seguirá acumulando reservas “de manera inteligente”, cuidando la volatilidad sin intervenir artificialmente.
“Nadie quiere ver un dólar a $1100, pero no podés salir a ponerle un piso porque le das menos incentivos a vender”, explicó.
Respecto al FMI, anticipó un desembolso de USD 1.000 millones y aseguró que la relación con el organismo es “de mucho respeto” y confianza, con respaldo de su directora gerente, Kristalina Georgieva.
En cuanto a la inflación, proyectó que febrero registrará un dato menor al de enero y deslizó una expectativa ambiciosa: “Es probable que para agosto empiece en 0, aunque puede ser un poco más tarde”. No obstante, reconoció que los procesos de estabilización en otros países demandaron entre 8 y 20 años para alcanzar un dígito anual.
Finalmente, el ministro sostuvo que mientras se mantenga el rumbo fiscal y monetario, la desaceleración inflacionaria será sostenida.





