El Ejército mexicano abatió este domingo a Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en un operativo realizado en la sierra de Jalisco. Considerado uno de los narcotraficantes más buscados del mundo, su muerte representa el golpe más significativo al crimen organizado en la historia reciente de México.
Fuentes oficiales confirmaron que el operativo se desarrolló en una zona montañosa donde el capo se movía con protección de su estructura armada. Hasta el momento, las autoridades no difundieron detalles exhaustivos del procedimiento, pero trascendió que se trató de una acción directa de fuerzas federales.
El Gobierno de Estados Unidos ofrecía hasta 15 millones de dólares por información que condujera a su captura, lo que refleja la magnitud internacional de su figura criminal.
Un golpe histórico con impacto inmediato
La caída de Oseguera Cervantes puede compararse en relevancia con la captura de Ismael “Mayo” Zambada en 2024 o con la detención de Joaquín “El Chapo” Guzmán años atrás. El Mencho era el último gran referente de una generación de capos surgidos en el siglo pasado, cuando el crimen organizado mantenía complejas relaciones con el poder político.
Su organización se convirtió en el grupo criminal más expansivo y violento de México, con presencia en múltiples estados y conexiones internacionales en el narcotráfico. Bajo su mando, el CJNG desarrolló una estructura con fuerte poder de fuego, brazos armados y capacidad de control territorial.
Sin embargo, su muerte desató una reacción inmediata. En Jalisco, Michoacán, Colima, Guanajuato y Tamaulipas se registraron bloqueos, quema de vehículos y enfrentamientos armados. Las imágenes de automóviles incendiados en avenidas de Guadalajara reflejan la capacidad del grupo para generar caos como respuesta.
El escenario se vuelve especialmente delicado en un contexto de violencia creciente en estados como Sinaloa y Michoacán, y con el Mundial de fútbol en el horizonte, evento que tendrá sedes en ciudades clave del país.
La disputa por el poder y el futuro del CJNG
La desaparición del líder abre una incógnita central: quién tomará el control del CJNG. La fortaleza del grupo residía en la permanencia de su cúpula y en la supervivencia de sus operadores principales. Con El Mencho fuera del tablero, comienza una probable lucha interna por la sucesión.
Oseguera Cervantes nació en 1966 en Michoacán y construyó su imperio criminal desde el narcomenudeo hasta convertirse en uno de los capos más poderosos del hemisferio occidental. Durante años cultivó un perfil hermético, con escasas imágenes públicas y un aura de misterio que amplificó su figura.
Su muerte también representa un respaldo a la estrategia de seguridad impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum y su secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, en uno de los momentos más complejos del sexenio.
No obstante, el triunfo operativo podría tener consecuencias imprevisibles. La historia reciente demuestra que la caída de un capo no necesariamente reduce la violencia, sino que en muchos casos fragmenta estructuras y multiplica disputas.
México entra ahora en una etapa incierta. La eliminación del líder del CJNG cierra un capítulo, pero abre otro, marcado por la tensión, la reconfiguración del crimen organizado y el desafío de sostener la estabilidad en un país atravesado por décadas de guerra contra el narcotráfico.





