El presidente Javier Milei profundizó este martes su confrontación pública con el Grupo Techint y lanzó una dura descalificación contra su principal referente, Paolo Rocca, a quien apodó “Don Chatarrín de los Tubitos Caros”. El mensaje fue publicado en su cuenta de X y se dio en el marco de la polémica por la licitación de los caños para el gasoducto de Vaca Muerta, que la compañía argentina perdió frente a la firma india Welspun.

El conflicto se desató luego de que trascendiera que Grupo Techint evalúa avanzar con un reclamo por presunto dumping, tras quedar fuera del contrato para proveer las tuberías de acero del ducto que unirá Neuquén con Río Negro y permitirá exportar gas licuado. La obra, de unos 480 a 500 kilómetros, es considerada estratégica para el desarrollo energético del país.
Lejos de moderar el tono, Milei utilizó sus redes para cuestionar no solo a Rocca, sino también a sectores políticos, empresariales y mediáticos que —según su visión— resisten la apertura económica. “Si ves ‘periodistas’, ‘economistas’ y políticos defendiendo los tubitos caros, ya sabés quién les llena el sobre”, escribió el Presidente, reforzando su postura a favor de la competencia y las importaciones cuando resultan más eficientes.
El argumento oficial: precios, competencia y reglas de juego
La defensa técnica del resultado de la licitación quedó en manos del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien publicó un extenso análisis para explicar por qué no correspondía adjudicar el contrato a Techint solo por ser productor nacional. Según detalló, la oferta de la empresa que lidera Rocca fue alrededor de un 40% más cara que la de Welspun.
“Caños más caros implican menor rentabilidad del proyecto, menos inversiones, menos empleo y menos exportaciones”, sostuvo el funcionario. Además, advirtió que, con el precio del gas regulado, ese sobrecosto habría terminado impactando en tarifas más altas para empresas y consumidores. Para Sturzenegger, optar por insumos más baratos no solo reduce costos, sino que también mejora la competitividad general de la economía.
El ministro también cuestionó la pretensión de Techint de contar con un “derecho a igualar” cualquier oferta. A su entender, ese mecanismo desalienta la competencia futura y termina derivando en precios más altos. “Respetar contratos y reglas de juego es clave si queremos romper décadas de estancamiento”, remarcó.
La licitación fue realizada por Southern Energy, un consorcio integrado por Pan American Energy, Pampa Energía e YPF, y contó con más de 15 oferentes internacionales. La propuesta ganadora rondó los 200 millones de dólares, muy por debajo de la presentada por Techint.






