En un escenario marcado por el corte masivo de energía que dejó a amplias zonas de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense sin luz, el Gobierno nacional confirmó este miércoles nuevos aumentos en las tarifas eléctricas que comenzarán a regir desde el 1° de enero de 2026. Las subas alcanzan tanto a Edenor como a Edesur y se aplicarán a usuarios residenciales, clubes de barrio, entidades de bien público y otros segmentos regulados.
Las actualizaciones quedaron formalizadas a través de resoluciones del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), publicadas en el Boletín Oficial, en el marco de la emergencia energética y económica que continúa vigente. Según lo establecido, Edenor aplicará un incremento del 2,31% respecto de diciembre de 2025, mientras que Edesur trasladará una suba del 2,24%.
Cómo impactan los aumentos en las facturas
El ajuste responde a la actualización del Costo Propio de Distribución, uno de los componentes centrales de la tarifa final que pagan los usuarios. Este mecanismo forma parte de la revisión tarifaria de largo plazo y contempla una fórmula de indexación mensual basada en la evolución de la inflación minorista y mayorista, con el objetivo de mantener el valor real de la remuneración de las distribuidoras.
A estos incrementos se suma, además, una actualización en el precio de la energía mayorista y del transporte en alta tensión, que comenzará a regir entre enero y abril de 2026. De este modo, el impacto total en las boletas combinará subas en distribución, energía y transporte, aunque con diferencias según el nivel de segmentación de cada usuario.
Segmentación, subsidios y transparencia
Los nuevos cuadros tarifarios mantienen el esquema de segmentación vigente, con valores diferenciados para los usuarios residenciales de Nivel 1 (sin subsidio), Nivel 2 y Nivel 3, que continúan recibiendo bonificaciones sobre el precio mayorista de la energía. También se fijaron tarifas específicas para clubes de barrio, entidades de bien público, usuarios-generadores y sistemas de medición autoadministrada.
Además, las distribuidoras deberán detallar de manera visible en las facturas el costo correspondiente al mercado eléctrico mayorista y el monto del subsidio estatal, con el objetivo de transparentar la composición final del precio que abonan los consumidores.





