Con la noche ya encima y después de un día cargado de llamadas, reuniones y negociaciones tensas entre oficialismo y oposición, la Comisión de Presupuesto e Impuestos de la Cámara de Diputados finalmente dio luz verde para que la Legislatura bonaerense trate el pedido de endeudamiento del gobernador Axel Kicillof, por una cifra superior a los 3 mil millones de dólares. El avance destrabó un conflicto legislativo que venía acumulando presión durante las últimas semanas.
Las dos cámaras fueron convocadas para este jueves con la intención de avanzar en el paquete económico que busca garantizar el funcionamiento financiero de la provincia en 2026. Diputados sesionará desde las 16, mientras que el Senado está citado a las 19 en una jornada que promete ser extensa y definitoria. En principio, el foco estará puesto en la aprobación del Presupuesto provincial y de la Ley Fiscal e Impositiva, aunque nadie descarta que el endeudamiento también llegue al recinto si se consolida el apoyo político necesario.
El gran escollo aún por resolver es el número: la autorización para tomar deuda exige una mayoría especial de dos tercios de los legisladores presentes. Si ese consenso no se materializa este jueves, las negociaciones podrían estirarse durante varios días más mientras se busca convencer a los sectores que mantienen reparos.
Uno de los factores determinantes para destrabar el dictamen fue la resolución de la interna dentro del peronismo bonaerense, que en la Legislatura tiene tres actores fuertes: el kicillofismo, La Cámpora y el massismo. La semana pasada, las diferencias entre estas corrientes impidieron incluir el endeudamiento en el dictamen de mayoría, limitando el avance solo al Presupuesto y la Ley Impositiva. En esta ocasión, el oficialismo logró alinear posiciones puertas adentro y salir a negociar con un frente cohesionado.
Con la tensión interna despejada, los operadores del gobierno provincial aceleraron el diálogo con intendentes y bloques legislativos, abriendo el habitual intercambio de apoyos por obras, partidas y recursos para los municipios. Ese toma y daca fue clave para arribar finalmente a un acuerdo que, si bien aún debe consolidarse en el recinto, representa una señal política favorable para Kicillof en un contexto económico complejo.





