Esta semana Rosalía logró un hito impresionante: se coronó en las tres principales listas españolas gracias a su cuarto álbum, Lux. Según datos de Promusicae, entre el 7 y el 13 de noviembre no sólo lideró la tabla de álbumes digitales, sino también la versión física en vinilo, mientras que sus sencillos dominan las reproducciones digitales.
El álbum Lux debutó con fuerza suficiente para obtener una certificación de platino, consolidando a la artista catalana en una nueva etapa de su carrera.
Un dominio total en las listas de canciones
Pero no es sólo el disco: Rosalía también dominó la lista de las 100 canciones más reproducidas. En esa tabla, las 15 pistas digitales de Lux ingresaron entre los 17 primeros lugares, algo poco frecuente incluso para artistas con enormes pesos en el género urbano. Entre los más destacados:
- “La Perla”
- “Reliquia” (número 2)
- “Berghain” (número 3)
- “Sexo, violencia y llantas” (4)
- “Divinize” (6)
- “Dios es un stalker” (7)
- “Porcelana” (8)
- “La rumba del perdón” (9)
- “La yugular” (10)
- “Mio Cristo Piange Diamante” (11)
- “De madrugá” (12)
- “Mundo nuevo” (13)
- “Sauvignon Blanc” (14)
- “Magnolias” (15)
- “Memória” (17)
En una lista que suele estar dominada por ritmos urbanos, sólo dos canciones de otros artistas se colaron entre sus temas: el tema de Daddy Yankee con Bizarrap, que quedó en quinto lugar, y “Superestrella” de Aitana, en el decimosexto puesto.
Éxito nacional e internacional
El fenómeno no se limita a España: Rosalía vive una acogida mundial arrolladora con Lux. Fue número 1 global en Spotify en su semana de lanzamiento, escaló al número 2 en Alemania y alcanzó posiciones históricas en mercados exigentes como Italia, Estados Unidos y Reino Unido, donde se convirtió en la artista española que más alto ha llegado.
Tres canciones para mirar (y escuchar)
- “La Perla”: Una canción íntima y cargada de significado, con un video lírico oficial.
- “Reliquia”: Un tema profundo, minimalista y emocional, cuyas primeras versiones generaron gran expectativa.
- “Berghain”: Un sencillo épico que fusiona electrónica, música orquestal y canto lírico. En el video oficial, Rosalía camina por su casa mientras una orquesta la acompaña en distintos espacios, y la narrativa visual tiene símbolos de redención, culpa y transformación.





