Se puede, se puede, se puede, se puede, y mil veces se puede.
Hace más de 40 años ingresaba al CÍRCULO DE PERIODISTAS DEPORTIVOS. Quería ser PERIODISTA DEPORTIVA. ¿La oveja negra o la mosca blanca?. Era raro muy raro, sorpresivo, insólito, prejuicioso, paradigmático. Pero yo estaba allí. Solita entre más de una treintena de hombres.

Largas noches de insomnio, con mis compañeros del Círculo, para redactar, imprimir, armar y repartir nuestra revista insignia: “DEPORTODO”. Y ya, en su primera edición, la pregunta de muchos: ¿qué es, qué hace esa mina entre tantos hombres?, lo que más tarde sería: ¿qué hace una mujer en el vestuario?
Hoy me río de los comentarios como en aquel momento. Gracias, gracias Dios mío por permitirme siempre ser audaz, auténtica, capaz, ubicada, sincera y no dejar que nada ni nadie me “corte las alas”. No agredir ni permitir agresiones, no prejuzgar ni aceptar que me prejuzguen, no creérmela y rechazar a los soberbios.

Hoy, como en aquéllos días, cada vez que escribo un comentario, realizo una crónica, comienzo una investigación, siento la misma pasión, el mismo frenesí, similar vehemencia.
Antes decía se puede, si se puede. Si yo pude cambiar las miradas de mis colegas, de los directivos de Medios de Prensa, de empresas y del público todo, ¿por qué bajar los brazos y dejarnos vencer?

A los jóvenes y a las mujeres especialmente les digo que todos podemos buscar y lograr objetivos, realizar sueños. Basta prepararse, perseverar, fracasar y volver a levantarse, seguir y perseguir los objetivos.
Feliz día a todos mis amados y admirados PERIODISTAS DEPORTIVOS en nuestro día!!!






