En medio de las negociaciones entre el Gobierno de Javier Milei, el Tesoro de Estados Unidos y el FMI, aparece un término técnico que puede resultar clave: los Derechos Especiales de Giro (DEG).
Los DEG son un activo de reserva internacional creado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en 1969. No son una moneda tradicional, sino un instrumento contable basado en una canasta de divisas integrada por el dólar estadounidense, el euro, el yen japonés, la libra esterlina y el yuan chino.
Su función principal es complementar las reservas internacionales de los países miembros del FMI y facilitar operaciones de liquidez. Es decir, un país puede utilizarlos para intercambiarlos por divisas fuertes y así reforzar su balanza de pagos.
En este contexto, Estados Unidos tiene tenencias de DEG que puede ceder o poner a disposición en esquemas de asistencia financiera. Según lo revelado por Kristalina Georgieva, Washington está dispuesto a usar parte de esos recursos como parte del paquete de respaldo a la Argentina.
Para el Gobierno de Milei, los DEG representan una herramienta vital para aliviar las tensiones de reservas y sostener su plan económico. En números concretos, podrían equivaler a varios miles de millones de dólares líquidos, un alivio inmediato para el Banco Central y un guiño político al programa de reformas que impulsa la Casa Rosada.





