El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, viajó esta semana a Nueva York para participar de dos actividades de alto perfil político internacional: un homenaje al expresidente uruguayo José “Pepe” Mujica y una reunión con mandatarios de la región y de España en defensa de la democracia.
Durante la jornada “Democracia siempre”, organizada por el Congreso Panamericano, la Universidad de Nueva York y el Foro Iniciativa Mujica, Kicillof reivindicó los valores democráticos y denunció las consecuencias sociales y políticas del ajuste en la Argentina. “Se intentó instalar que esta vez el ajuste cruel y despiadado era acompañado por nuestra sociedad, pero fueron las urnas las que demostraron que los recortes y la quita de derechos no cuentan con apoyo popular en la provincia de Buenos Aires ni en el país”, señaló el gobernador.
Kicillof advirtió sobre los riesgos que atraviesan las instituciones argentinas: “No solo hay graves problemas por la caída de los ingresos, sino que también están en riesgo la división de poderes, el federalismo y la justicia. Pedimos de nuevo que cese la injusta condena contra Cristina Fernández de Kirchner”. A la vez, subrayó que la mejor forma de honrar a Mujica es “militar, resistir y luchar, sin perder nunca la esperanza”.
El panel estuvo moderado por Pablo Gentili y contó con la participación de la senadora colombiana Clara López Obregón, la directora de Oxfam Brasil Viviana Santiago, la economista alemana Isabella Weber y la congresista demócrata estadounidense Nydia Velázquez.
Más tarde, Kicillof formó parte de la segunda reunión “En Defensa de la Democracia: Combatiendo el Extremismo”, convocada por los presidentes Gabriel Boric (Chile), Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil), Gustavo Petro (Colombia), Yamandú Orsi (Uruguay) y el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez. El encuentro se dio en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas y buscó fortalecer la cooperación entre democracias frente a la erosión institucional, la desinformación y el avance de la desigualdad social.
Las discusiones giraron en torno a tres ejes: la defensa del multilateralismo, la regulación del espacio digital para enfrentar las noticias falsas y la necesidad de combatir la desigualdad como condición indispensable para garantizar democracias fuertes y resilientes.





