Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil, fue el primer mandatario en hablar ante la Asamblea General de la ONU. Aprovechó la ocasión para pedir un alto el fuego y que se busque una solución a la guerra en Gaza.
“Nada, absolutamente nada, justifica el genocidio que está en marcha en Gaza”, dijo Lula. “El hambre está siendo usada como arma de guerra”.
El brasilero no hizo menciones directas pero describió que hay “fuerzas antidemocráticas” que intentan “subyugar instituciones y libertades”.
Donald Trump, presidente de Estados Unidos, puso aranceles unilaterales de 50% a Brasil y usó como excusa que la justicia persigue a su “amigo” Jair Bolsonaro, expresidente recientemente condenado por intentar un golpe de Estado.





