El vocero presidencial, Manuel Adorni, agitó la jornada política con un mensaje explosivo en la red social X. En medio del terremoto por los supuestos audios de Karina Milei, lanzó:
“Si los audios son verdaderos estamos ante un escándalo sin precedentes. Sería la primera vez en la historia Argentina que se graba a un funcionario dentro de la Casa Rosada.
La difusión de estos audios, a 10 días de la elección de la provincia de Buenos Aires, confirma que todo lo que viene ocurriendo es una operación orquestada y diagramada de desinformación, con el evidente objetivo de desestabilizar al gobierno e influir maliciosamente en el proceso electoral.”
El tuit generó ruido, ya que el vocero admitió que los audios fueron grabados en la Rosada.
El telón de fondo: el escándalo ANDIS
La aparición de estos audios llega en un contexto ya marcado por la polémica. Todo comenzó con la denuncia del ex titular de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), Diego Spagnuolo, quien habló de una red de sobornos vinculada a la compra de medicamentos y señaló a funcionarios cercanos a Karina Milei.
La Justicia ya activó una batería de medidas: hubo allanamientos, secuestro de documentación y dinero en efectivo. El escándalo golpeó directo en el corazón del Gobierno y desató un vendaval mediático.
Los audios de Karina Milei
En ese clima aparecieron audios atribuidos a Karina Milei, difundidos en redes y portales. Si bien no mencionan coimas, sí la muestran en reuniones informales dentro de la Casa Rosada, hablando de desgaste laboral y pidiendo unidad política.
El hecho de que se hayan filtrado conversaciones registradas dentro de la sede del Poder Ejecutivo marca un hito: nunca antes se había grabado a un funcionario en ese ámbito.
Operación o corrupción
Con elecciones bonaerenses a la vuelta de la esquina, el Gobierno insiste en que todo forma parte de un armado para desestabilizar. Desde la oposición, en cambio, remarcan que los audios y las denuncias exhiben el costado más oscuro del oficialismo.





