Gabriel Boric, presidente de Chile, fue uno de los primeros dirigentes en pronunciarse en medio de los disturbios en Avellaneda, que ocurrieron en el partido entre Independiente y la Universidad de Chile.
“Ahora nuestra prioridad como Gobierno es conocer el estado de nuestros compatriotas que han sido agredidos, asegurar su atención médica inmediata y que a quienes están detenidos se les respeten sus garantías. Para ello estamos trabajando con Embajada, Consulado, Cancillería y Ministerio del Interior”, posteó Boric en X.
Consideró que debe intervenir la justicia y lamentó la actitud de los barras y el operativo policial.
No hay, hasta ahora, confirmación de muertos, sí de varios heridos de gravedad. La policía, además, detuvo a unas 90 personas según Noticias Argentinas. Se debe probar que efectivamente cada uno participó de los disturbios.





