El titular de la Unidad de Información Financiera acusó violación de secretos y presentó la denuncia ante el fiscal Carlos Stornelli.
En el marco de una investigación periodística que Camila Dolabjian publicó en el día de ayer en el diario La Nación, que puso bajo la lupa a la empresa Zefico, cuyo único empleado es el asesor presidencial Santiago Caputo, y en donde sonaron las alertas por movimientos de 1 millón de dólares, el presidente de la Unidad de Información Financiera (UIF), Paul Starc, presentó una denuncia penal por la filtración de un informe de inteligencia financiera que formaba parte de un Reporte de Operación Sospechosa (ROS), información considerada secreta por la Ley 25.246.
El 12 de agosto, Starc recibió una comunicación que advertía sobre la posible filtración, señalando a una persona jurídica presuntamente reportada por un banco. Las verificaciones internas confirmaron que los datos correspondían a un ROS vigente. Esa misma noche, un artículo periodístico reveló de forma detallada la información reservada, que sólo podían conocer la UIF y el sujeto obligado que emitió el reporte.
Starc ordenó un relevamiento urgente para identificar accesos al sistema. El informe técnico determinó que nadie de la UIF había consultado el ROS, salvo el ingreso autorizado por él para confirmar su existencia.
Con estos elementos, el 13 de agosto el funcionario presentó una denuncia ante la Fiscalía Federal N.º 4, a cargo de Carlos Stornelli, solicitando investigar la presunta violación de secretos.
El titular de la UIF subrayó la “criticidad elevadísima” de hechos como este, recordando que la confidencialidad es una obligación legal y un compromiso internacional en el marco del GAFI y el Grupo Egmont. Advirtió que filtraciones de este tipo dañan la confianza en el sistema de reportes y afectan la lucha contra el lavado de activos, el financiamiento del terrorismo y la proliferación de armas de destrucción masiva.





