A través del decreto 446/2025, avanzó la desregulación del sector del Gas Licuado de Petróleo (GLP) al avanzar con la eliminación de los precios de referencia, de las autorizaciones previas para exportar y la simplificación de la incorporación de nuevas empresas para tener un mercado de garrafas más competitivo y con mayor participación privada.
La norma, explicó, significa una reforma integral de la Ley 26.020 de 2005, que había generado un esquema de fuerte intervención estatal a lo largo de toda la cadena de valor generando -describen- “sobrerregulación, duplicación de funciones, distorsiones de mercado y sobrecostos operativos que impactaban negativamente en los precios al consumidor”.
Entre los principales cambios se encuentran la simplificación del sistema de autorizaciones para las empresas que quieran participar del mercado del GLP.





