“Se suceden noticias alarmantes desde Medio Oriente, especialmente desde Irán”, dijo el Pontífice. En su mensaje, advirtió que el sufrimiento de la población civil, particularmente en Gaza y en otros territorios afectados, corre el riesgo de ser olvidado en medio de la escalada bélica y la tensión geopolítica. La urgencia de un apoyo humanitario adecuado, subrayó, es cada vez más apremiante.
“La guerra no resuelve los problemas, sino que los amplifica y produce heridas profundas en la historia de los pueblos, que tardan generaciones en cicatrizar. Ninguna victoria armada podrá compensar el dolor de las madres, el miedo de los niños, el futuro robado. ¡Que la diplomacia haga callar las armas! ¡Que las naciones tracen su futuro con obras de paz, no con la violencia ni conflictos sangrientos!”, escribió en redes sociales.





