“Hay una salida. Hay justicia por venir. La condena contra Cristina Fernández de Kirchner no es el final del camino. Es el punto más burdo y brutal de una persecución política, judicial y mediática que será desarmada por el Derecho. Hoy, desde Madrid, plaza Callao 19 horas, iniciamos una cruzada internacional: la campaña #CristinaLibre. Una acción global que recorrerá ciudades, foros internacionales, redacciones y parlamentos para visibilizar ante el mundo el quiebre del Estado de Derecho en la Argentina y la grave violación a los derechos humanos de la principal dirigente política del país”, comienza diciendo el comunicado escrito por el abogado defensor de Cristina Kirchner, Gregorio Dalbón.
La defensa lo cataloga como “un intento sistemático de proscripción que utiliza al aparato judicial como instrumento del poder real” y afirma que “existe una vía concreta de reversión”.
El letrado, dice que la Argentina “ya cuenta con una herramienta para anular sentencias arbitrarias dictadas sin debido proceso, sin imparcialidad y sin pruebas”.
Allí detalla que la misma, “está consagrada en el artículo 366, inciso f) del Código Procesal Penal Federal (CPPF), plenamente vigente en todo el territorio nacional. Dicho artículo establece: “Procederá la revisión de la sentencia condenatoria cuando […] se haya dictado una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos o una decisión de un órgano de aplicación de un tratado de derechos humanos en una comunicación individual.” Este inciso —resultado de la evolución normativa y del compromiso de la Argentina con el derecho internacional de los derechos humanos— habilita la revisión de una condena cuando se hayan verificado violaciones a las garantías fundamentales en el proceso”.
El caso de Cristina Fernández de Kirchner según confirma Dalbón, será presentado ante:
•La Corte Interamericana de Derechos Humanos
•El Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas
•La Corte Penal Internacional
El inciso f del artículo 366 del CPPF, afirma el abogado defensor, “es la vía legal para revertir esta condena política. Y esta lucha no termina en los tribunales. Esta lucha comienza en Madrid y recorrerá el mundo”.





