La dictadura chavista tomó como prisionero a otro rehén argentino. Se desconoce su identidad, dónde está y de qué se lo acusa.
Diosdado Cabello, dueño del aparato represor y de inteligencia, dijo que detuvieron a un argentino, un búlgaro y un español. Sin mostrar pruebas, los acusó de conspiradores.
“Si vienen a conspirar los vamos a agarrar y los vamos a joder”, dijo Cabello en televisión.
En las últimas horas hubo varias detenciones políticas. La dictadura mantiene piquetes con agentes de inteligencia en las calles. Es que el domingo convocaron a unas elecciones del Congreso y gobernadores, y en ese contexto, dicen que hay en marcha planes desestabilizadores, aunque nunca muestran pruebas ni detalles creíbles.
A este argentino, ahora preso político, se suma el gendarme Nahuel Gallo, desaparecido desde hace meses. Nadie lo ha visto ni sabe dónde o cómo está.
El chavismo mantiene a varios extranjeros secuestrados, sin abogados, visitas ni debido proceso.





